Los jefes de Estado y gobierno del G20 acordaron este sábado incrementar la
representación de los países en desarrollo en el Fondo Monetario
Internacional y el Banco Mundial, según el comunicado difundido al final de
su cumbre en Washington.
"Estamos resueltos a hacer avanzar la reforma de las instituciones de Bretton
Woods de manera que reflejen mejor la evolución de los respectivos pesos
económicos en la economía mundial para incrementar su legitimidad y su
eficacia", subrayaron.
"En ese sentido, las economías emergentes y en desarrollo, incluidos los
países más pobres, deberían poder hacer escuchar mejor su voz y estar mejor
representados".
El plan de acción que contiene una lista de medidas "de alta prioridad que
deben ser alcanzadas antes del 31 de marzo de 2009" con el fin de reestablecer
la confianza en el sistema financiero.
El plan contiene propuestas concretas sobre la regulación, vigilancia y
transparencia de los mercados.
"Estamos resueltos a aumentar nuestra cooperación y trabajar juntos para
restaurar el crecimiento global y lograr reformas necesarias en los sistemas
financieros mundiales", indicó el comunicado final del G20.
El comunicado comprometió a los líderes -cuyos países representan el 85% de
la economía mundial- a aplicar medidas fiscales para estimular las economías
nacionales y planteó seis áreas en las que hay que actuar antes del 31 de marzo
de 2009.
Esas áreas son: la reforma de los aspectos de la regulación que exacerban la
crisis, las normas de contabilidad, la transparencia de los mercados derivados,
las prácticas de remuneración y la evaluación de las necesidades en capital de
las instituciones financieras internacionales.
Los ministros de Finanzas deberán igualmente establecer una lista de las
entidades financieras cuya quiebra afectaría al conjunto del sistema.
Los líderes acordaron además reunirse nuevamente antes del 30 de abril de
2009 para revisar la implementación de los principios y decisiones adoptadas el
sábado.