Sábado 15 de noviembre del 2008 El País

Pugna en Montecristi por el dinero de las fiestas religiosas

MONTECRISTI

Intereses por manejar los fondos que se recaudan en las fiestas patronales originan reclamos.

Si los fieles deseaban orar ante una de las cuatro imágenes principales que acoge la Basílica Menor de Montecristi ya no necesitaban comprar una vela, solo debían depositar 25 centavos de dólar en una especie de ánfora e inmediatamente se encendía un cirio eléctrico, cuya iluminación duraba aproximadamente media hora.

Este era uno de los métodos que implementó el sacerdote de la parroquia eclesiástica de Montecristi, Reinaldo Franco, en la Basílica Menor de Montserrat, desde octubre del 2007, fecha en que asumió ese cargo, por disposición del entonces arzobispo de Portoviejo, Mario Ruiz Navas.

En total aún permanecen cuatro cajas eléctricas, cada una con 32 cirios, pero Franco está ausente tras una licencia de un mes que le dieron.

La medida se tomó tras marchas en las que feligreses pidieron su salida por  denuncias como prepotencia con los peregrinos, cambios en la estructura del templo, desaparición de objetos y el incremento en el costo de servicios eclesiásticos.

Trajano Mero, empleado de la Basílica de Montserrat y encargado de depositar el dinero de las limosnas, dijo que semanalmente la iglesia reúne unos mil dólares y él se encarga de los depósitos de once meses, pues en noviembre –en que se celebran las fiestas patronales de la Virgen de Montserrat–  los encargados del manejo del dinero son el comité pastoral y el párroco de la ciudad.

Se calcula que solo el 21 de noviembre, día de la procesión, llegan a Montecristi unas 50 mil personas a acompañar la romería, mientras que el promedio de visitas diarias de personas a la urbe entre el 11 al 20 de este mes se aproxima a las 15 mil.

El párroco Franco indicó que las fiestas del 2007 generaron ingresos por 50 mil dólares, hecho que es cuestionado por Onofre Gómez, otro de quienes cuestionan las acciones del sacerdote de origen manabita.

Viviana Bacusoy dijo que Franco es responsable de la pérdida de una media luna de plata que estaba con la imagen de la Virgen de Montserrat.

En cambio para Franco estas protestas no son más que una costumbre en la ciudad. Dijo que el aumento de los servicios eclesiásticos (un bautizo por $ 20 y un sepelio por $ 15) fue bajo la supervisión del Arzobispado y del grupo pastoral, al igual que la remoción de imágenes.

El País

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