- NOV. 15, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Agobiado por problemas sentimentales, Luis Freddy Zurita Bedoya, de 24 años, planificó su suicidio y se diferenció de otras personas que terminan con su vida de manera violenta.
Según las investigaciones preliminares, la víctima estacionó su vehículo la madrugada de ayer en un lugar alejado del sector de Inchalillo, en el cantón Rumiñahui. Luego conectó el extremo de una manguera de plástico al escape de su auto, y el otro a una ventana, llenando la cabina de monóxido de carbono, gas que lo adormeció hasta que se murió por asfixia.
“Mamá, discúlpame por favor, sigan adelante como siempre lo han hecho con mi papi. Cuiden bien a mi hija. Todo lo mío es de ella”, fueron las últimas líneas que escribió Zurita en una carta para su familia.
Moradores del sector contaron que la madrugada de ayer la presencia de un carro sin placa y con una manguera conectada al tubo de escape, en una calle de San Vicente, los alertó. Lo primero que pensaron fue que era un auto robado.
A las 07:30, cuando se atrevieron a acercarse y mirar dentro del carro, se llevaron una desagradable sorpresa. Acostado en el asiento delantero del auto, con un brazo sobre su cabeza y los ojos y la boca semiabiertos, estaba el cuerpo de un joven fallecido hacía pocas horas.