El presidente de EE.UU., George W. Bush, manifestó ayer que la crisis financiera no significa el fracaso del sistema de libre mercado.
En un discurso pronunciado en Nueva York la víspera de recibir en Washington a los dirigentes del mundo industrializado y las principales economías emergentes, Bush dijo que EE.UU. y los gobiernos del mundo deben elaborar reformas razonables para el sistema financiero global, no tratar de reinventarlo, e insistió que los cambios no funcionarán si soslayan el sistema de libre mercado. “La crisis no significó el fracaso del sistema de libre mercado”, dijo el mandatario.
El mandatario ofrecerá hoy una cena a los líderes del G-20 en la Casa Blanca y examinará mañana las causas y soluciones de la crisis financiera.
Bush pidió reformas para fortalecer a largo plazo la economía global y dijo que los líderes que acudirán a la reunión de este fin de semana analizarán “medidas específicas que podamos adoptar”.
Entre los puntos de posible acuerdo, mencionó mejorar la coordinación de las regulaciones financieras entre los países y dar a una mayor variedad de países la posibilidad de votar en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
Sin embargo, los europeos parecen más interesados en adoptar amplios cambios y endurecer las regulaciones universales de la banca de las que se aplican en EE.UU.
En tanto, la Casa Blanca reiteró que el paquete de rescate del sector financiero, de 700.000 millones de dólares, no está pensado para ayudar a los fabricantes de automóviles estadounidenses, como quieren los congresistas demócratas.
Un portavoz de la Casa Blanca afirmó que el Congreso aprobó en septiembre el paquete para ayudar al sector financiero y facilitar que particulares y empresas tengan acceso a créditos, no para rescatar a Detroit, donde están los principales fabricantes de automóviles.
Ayer, el secretario del Tesoro, Henry Paulson, se negó a extender el plan de rescate al sector automovilístico y dijo que la administración Bush podría modificar la ley aprobada en septiembre por el Congreso para facilitar 25.000 millones de dólares en préstamos a la industria y aumentar esa cantidad.
En tanto, el Washington Post señaló ayer que los cargos de quienes deberían ocuparse de la supervisión del programa de rescate, siguen parcialmente vacantes. “Es un caos”, declaró el inspector del Departamento del Tesoro, Eric Thorson.
DEBACLE: En Estados Unidos
Desempleo
El número de trabajadores estadounidenses que solicitó el subsidio por desempleo por primera vez tuvo un fuerte aumento imprevisto de 32.000 a 516.000 en la semana al 8 de noviembre.
Déficit
El déficit presupuestario de EE.UU. subió a 237.100 millones de dólares en octubre, cuatro veces más que hace un año.
Ejecuciones hipotecarias
El número de personas que han quedado implicadas en ejecuciones hipotecarias se incrementó en octubre el 25% en todo EE.UU. desde el mismo mes del año pasado.
Embargo
Más de 84.000 residencias se embargaron en octubre.
Ayuda
El gobierno y el sector hipotecario iniciaron un proceso de ayuda a deudores de hipotecas que tengan más de tres meses de retraso y deben aún el 90% o más de lo que vale la vivienda, bajando la tasa de interés para que no paguen más del 38% de sus ingresos y los préstamos se extienden de 30 a 40 años.