- NOV. 14, 2008 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
El heredero al trono británico es el primer príncipe de Gales que se convierte en sexagenario sin haber sido proclamado rey.
Educado desde la cuna para ser rey, el príncipe Carlos de Inglaterra cumple hoy 60 años, una edad que para muchos significa el fin de su vida profesional, pero en la que él sigue siendo solo “el heredero de la corona”, detalla la edición online del diario español El País, así como la agencia internacional de noticias AFP.
Carlos –el primer príncipe de Gales que llega a los 60 años sin haber ascendido al trono– solo podrá convertirse en rey con la muerte de su madre, la reina Isabel II, de 82 años.
Y aunque la vida suela dar sorpresas, la formidable salud de la soberana parece alejar la perspectiva de la sucesión: Isabel II ha heredado los genes de su madre, que murió, lúcida, a los 101 años.
Carlos, que tenía 3 años cuando su madre sucedió en 1952 a Jorge VI, ha admitido que puede seguir siendo por largo rato el príncipe más viejo de la historia, e incluso que quizá nunca sea proclamado rey. “Está en las manos del Señor que esté vivo (a la muerte de mi madre) o si para ese entonces tendré aún todas mis facultades mentales”, declaró el príncipe a la BBC, que ha pasado un año filmándolo.
Esa película, de 90 minutos, titulada Carlos a los 60: el príncipe apasionado, será divulgada el miércoles.
Ese calificativo no es quizá el primero que surge al evocar al príncipe, que ha sido descrito con frecuencia como distante, melancólico, frío, solitario e intensamente privado, y a quien una gran parte de los británicos le dio la espalda por su relación con su primera esposa, Diana, marcada por una serie de infidelidades mutuas.
Pero al llegar a sus 60 años, el príncipe parece más abierto, tranquilo, relajado, subrayan comentaristas de la realeza. Según sus allegados, su matrimonio en el 2005 con Camilla Parker Bowles, ahora duquesa de Cornuialles, de quien se enamoró en la década de los setenta, le ha dado a Carlos una serenidad que no había conocido antes.
Además es una fuente de satisfacción para él que sus dos hijos con Diana, los príncipes Guillermo y Enrique, estén forjándose una carrera en las Fuerzas Armadas.
Carlos de Inglaterra se ha esforzado de reconquistar la opinión pública, lanzando tras su divorcio de Diana en 1996 y tras la trágica muerte de ella en agosto de 1997, una verdadera ofensiva, con numerosos compromisos públicos y obras de caridad.
Los festejos del sexagenario fueron organizados por su madre y por su esposa, que han elaborado una nutrida agenda en la que figuran actos oficiales y fiestas privadas, a la que asistirán leyendas del rock, actores de Hollywood, escritores, amigos y familiares.