- NOV. 14, 2008 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
El bebé de la tapa del CD Nevermind se volvió a tirar a la pileta 17 años después, para recrear la imagen de uno de los discos más vendidos de la banda Nirvana.
Spencer Elden se sumergió en la piscina del centro acuático Rose Bowl, en California, al igual que cuando tenía 4 meses. Así, recreó la imagen que se convirtió en la portada del segundo disco de estudio de Nirvana y que se transformó en un ícono del rock.
Cuando tenía solo cuatro meses se lanzó a la pileta, tal como había llegado al mundo. Su foto se transformó en un ícono del grunge y del rock, al convertirse en la portada del disco Nevermind, de Nirvana. Hoy, 17 años después, el protagonista se tiró al agua nuevamente y reeditó la imagen que dio vuelta al mundo.
Esta vez por su propia voluntad y con una malla que le llega casi a las rodillas, Elden se sumergió en la piscina del centro acuático Rose Bowl, en Pasadena. En ese mismo sitio, en 1991, el fotógrafo Kirk Weddle, un amigo de sus padres, lo retrató por encargo del grupo liderado por Kurt Cobain.
Así, su foto –por la que sus papás cobraron $ 200– se convirtió en la tapa de Nevermind, disco que vendió 10 millones de copias en EE.UU.
No es la primera vez que Elden reedita la imagen de la que se siente orgulloso y que desde chiquito forma parte de la decoración de su habitación. En 2001, al cumplirse 10 años del lanzamiento del disco, la revista Rolling Stone lo convocó para repetirla. El joven contó que la foto le sirve para ponerle humor a sus conquistas.