- NOV. 13, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
BARRANCABERMEJA, Sucumbíos. El senador, James Mc Govern (d), se mostró en desacuerdo con el Plan Colombia.
James McGovern.
En Puerto Nuevo y Barrancabermeja, poblaciones fronterizas ubicadas en Sucumbíos, muy pocos entonan el himno nacional. La mayoría de sus habitantes es colombiana, campesinos que huyeron de la guerrilla. Cruzaron el río San Miguel y se quedaron a vivir del lado ecuatoriano.
Aquí encontraron trabajo, pero también “hostigamiento del ejército ecuatoriano y la persecución del colombiano”, según sus denuncias ante organismos de derechos humanos. El lunes y martes de esta semana contaron sus versiones a Miguel Carvajal, viceministro de Defensa y a Juan de Dios Parra, director de la Asociación Latinoamericana de Derechos Humanos (Aldhu).
Pero ese encuentro quedó en segundo plano. En Barrancabermeja tenían otro visitante: el congresista estadounidense James Mc Govern (demócrata). A él le contaron el impacto del Plan Colombia, las fumigaciones y las incursiones armadas del ejército colombiano.
Después de más de una hora de historias, el congresista explicó su oposición al Plan Colombia, “porque he visto lo cruel de esta guerra”. En el Congreso de Estados Unidos ha propuesto recortar la ayuda militar a Colombia.
Ofreció difundir la situación de los campesinos, con el fin de que el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, recorte el financiamiento para el Plan Colombia. También, afirmó, gestionará una audiencia para que los pobladores puedan denunciar sus problemas. “No puedo prometer cambios dramáticos, pero sí sé que (Barack) Obama (nuevo presidente de Estados Unidos) está más enfocado a la agenda de derechos humanos”, señaló, en un acto especial, en medio de casas de madera, con el techo de paja. Luego entregó botones de la campaña de Barack Obama.
James McGovern es conocido por su interés en los derechos humanos y ambientales. A principios de este año, el diario The Wall Street Journal, en su columna editorial, aseguró que el nombre de McGovern fue encontrado en los correos electrónicos del computador del segundo cabecilla de las FARC, alias “Raúl Reyes”. En esa publicación, él reconoció que, a través de terceros, tuvo contactos con el guerrillero.
El congresista llegó a Ecuador invitado por la Fundación Regional de Derechos Humanos y el Servicio Jesuita para Refugiados. El viceministro de Defensa y el delegado de la Aldhu tuvieron que esperar a que McGovern se vaya para que la comunidad los atienda.