- NOV. 13, 2008 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
Se suponía que sería una caminata corta a la casa de un amigo para ver una película. Pero el ecuatoriano Marcelo Lucero no llegó a su destino. Su caminata y su vida tuvieron un abrupto final cuando fue golpeado y apuñalado por un grupo de adolescentes que, según la Policía, se había propuesto darle una paliza a algún mexicano.
La muerte de Lucero, el sábado por la noche en Long Island, en las afueras de Nueva York, fue tildada de inmediato como un delito motivado por el odio racial. Esos delitos no son inusuales. El FBI difundió hace poco estadísticas que indican que las matanzas de hispanos motivadas por prejuicios raciales están en aumento desde el 2003. Y hay quienes atribuyen ese aumento a la retórica incendiaria de algunos sectores que piden mano dura con los indocumentados.
De acuerdo con estadísticas del FBI del mes pasado, en el 2007 hubo 595 incidentes de discriminación contra hispanos, que afectaron a 830 personas. Ello representa un aumento del 40% en relación con el 2004, en que hubo 426 incidentes con 595 víctimas. El aumento coincide con la intensificación del debate en torno a los indocumentados. Defensores de los derechos de los inmigrantes dicen que se ha usado una retórica divisiva, en la que se propaga la idea de que estos le quitan trabajo a los nativos.