- NOV. 13, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
CALI, Colombia.Campesinos marchan hacia Bogotá para protestar por el Tratado de Libre Comercio con EE.UU.
Lograr la firma del TLC con el país andino entra en agenda de medios de los EE.UU.
Las dificultades económicas estadounidenses “fortalecen los argumentos a favor de la ratificación en el Congreso de un tratado comercial con Colombia”, afirmó ayer en su editorial el diario The Washington Post.
El martes la Casa Blanca negó que el presidente George W. Bush, en su reciente entrevista con el presidente electo Barack Obama, haya vinculado la aprobación legislativa del pacto con un socorro financiero para las empresas fabricantes de vehículos automotores de Estados Unidos.
El diario recordó que los demócratas, que en las recientes elecciones nacionales ampliaron su mayoría en ambas cámaras del Congreso, se sumaron a las objeciones que hizo Obama al pacto “no por motivos económicos sino políticos, argumentando que Colombia tiene un mal historial en materia de derechos humanos”.
Pero, según el diario de Washington, desde que el presidente Álvaro Uribe inició su gestión en el 2002, “el enfoque firme pero militarmente profesional del mandatario colombiano ha diezmado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que otrora hacían ingobernable el país”.
Aparte de las mejoras habidas en Colombia, según el editorial, la ratificación del tratado tiene beneficios para EE.UU. “El principal efecto económico del acuerdo comercial será que los productores estadounidenses, incluidos los fabricantes de vehículos automotores, podrán exportar a Colombia sin aranceles”, señaló.
En tanto, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, indicó que antes de terminar su mandato, el presidente George W. Bush continuará presionando por la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia y de otros pactos.
Sin embargo, la prioridad del Congreso, con mayoría demócrata, será extender los beneficios de desempleo y un plan de estímulo que incluya recortes tributarios para la clase media y la creación de empleos, señaló Rahm Emanuel, el jefe de Gabinete del gobernante electo.
En un claro guiño a los sindicatos que apoyaron a Obama y que se oponen al TLC con Colombia, Emanuel dijo que “no se pueden vincular esas necesidades básicas con un acuerdo comercial”, y que es hora de impulsar proyectos sociales que han quedado postergados “durante años".