Unos transportistas se organizan para adquirir los buses, otros piden rutas paralelas.
La troncal 2 del sistema Metrovía, que prevé recorrer desde el 2010 las avenidas 25 de Julio, Quito, Machala y las Américas, genera movimiento en el sector de los transportistas y expectativa en la ciudadanía.
Más de 930 buses de 37 cooperativas operan en esas vías. Hasta el momento, siete de ellas se alistan para participar en la nueva troncal: Hermano Miguel, Gran Colombia, Ecuador Latino, Camberras, 10 de Mayo, Florida Sur y Sandino.
Los dirigentes mantienen reuniones para afinar lo relacionado con la parte operativa. Han viajado tres veces a Brasil para verificar los costos de los 80 buses articulados y prevén regresar a ese país después de tres meses con la intención de cerrar la compra.
El resto aún se resiste a salir y proponen funcionar paralelamente a la Metrovía. “Que el usuario escoja el servicio, que no le impongan”, dijo César Galeas, gerente de la coop. Barrio Lindo (línea 19), que recorre la ruta Guasmo sur-centro.
Afirmó que no se oponen a la modernización, pero tampoco quieren quedarse sin trabajo, pues de esta actividad dependen más de dos mil familias. “Hay compañeros que participaron en las otras troncales y no les fue bien”, acotó.
Uno de los casos que citó es el de la coop. Santiago de Guayaquil (líneas 26, 78 y 82), accionista de la troncal 1 (Metroquil). Néstor Reyes, su presidente, aseguró que lo invertido no ha dado los resultados económicos esperados, lo que propició que de 102 socios, se retiren 27.
La cooperativa invirtió en Metroquil $ 505 mil, su ganancia mensual es de $ 8.666. El socio que obtiene mayor ganancia recibe un promedio de $ 250. Reyes sugiere que el Cabildo permita que en vez de articulados, los transportistas compren nuevas unidades y operen en paradas y carriles similares a la Metrovía. “Habría orden y no se condenaría al fracaso a los transportistas”, agregó.
Segundo Mayorga, presidente de la coop. Hno. Miguel y uno de los directivos de la transportación que apoya el proyecto, no comparte lo expuesto por sus colegas. Dijo que el temor al cambio es la razón por la que ellos no quieren participar.
Sostuvo que este tema también pasa al plano político, pues los transportistas piensan que si la actual administración municipal pierde las próximas elecciones, el proyecto de esta troncal no se concretará.
USUARIOS
Los habitantes de zonas del sur, donde la troncal 2 tendrá influencia, también mantienen posiciones diversas. Unos defienden el actual sistema de transporte por la comodidad de ir sentados y la posibilidad de subir y bajar cuando deseen. “Ojalá no nos dejen sin unidades, solo uso la 109”, dijo Antonio García, de 31 años, de la coop. Mariuxi Febres Cordero (Guasmo sur).
Mayorga aseguró que ningún sector quedará desprovisto cuando inicien las operaciones, pues a más de los 80 articulados se comprará 80 alimentadores y otros 50 buses nuevos, que ahora prestan servicio, se sumarán a los abastecedores.
Otros ciudadanos defienden la seguridad de la Metrovía en sectores peligrosos como la isla Trinitaria. “Siempre roban en los buses, en la Metrovía uno va tranquilo”, dijo José Barahona, de 29 años.
Mientras, la Fundación Metrovía prefiere no emitir criterios sobre la nueva troncal.
TEXTUALES: Transportistas
César Galeas
COOP. BARRIO LINDO
“No queremos quedarnos sin trabajar... Pedimos operar paralelamente con la Metrovía y que no se le imponga al usuario un servicio sino darle libertad de elección”.
Segundo Mayorga
COOP. HERMANO MIGUEL
“Lamentablemente muchos amigos transportistas no quieren entender que se viene el cambio, tienen miedo, piensan que la troncal no se dará”.