El presidente estadounidense, George W. Bush, admitió el martes haber consultado con su predecesor, Bill Clinton, antes de recibir a quien lo sucederá en la Casa Blanca, Barack Obama.
En la entrevista con CNN, Bush reconoció que echa de menos un momento célebre de su mandato, cuando habló en el portaviones "USS Abraham Lincoln" bajo un cartel con la leyenda "Misión cumplida" el 1 de mayo de 2003, unos cuarenta días después del inicio de la invasión de Irak, cuando se creía que en poco tiempo la campaña militar estaría concluida.
"Me arrepiento de eso (...) Era un cartel para los marinos de ese buque, pero terminó siendo de conocimiento público. Para algunos quería decir 'bueno, Bush cree que la guerra en Irak terminó', cuando yo no pensaba eso. De todos modos trasmitió un mensaje equivocado", señaló el mandatario.
El gobernante republicano también deploró cierta liviandad en su retórica de "guerra al terrorismo", como su exhorto a capturar "vivo o muerto" a Osama bin Laden, el jefe de la red fundamentalista Al Qaida, ideólogo de los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra el territorio estadounidense.
En cuanto a la derrota en las presidenciales del candidato oficialista, John McCain, el mandatario manifestó mínimo pesar: "Mi candidato no ganó", dijo escuetamente. La victoria de los demócratas es "buena para el país" y su éxito es lo mejor para Estados Unidos, añadió.
Bush recibió a Barack Obama el lunes en la Casa Blanca, por primera vez después de la victoria demócrata en las presidenciales del 4 de noviembre, para iniciar una transición de gobierno que se concretará el 20 de enero cuando entregue las riendas del país al primer presidente negro de su historia.