- NOV. 12, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Muestro receptividad a la guía del Espíritu y avanzo con confianza.
Guía
La guía de Dios es un regalo bien recibido en mi vida. En vez de frustrarme por las personas o situaciones, siento seguridad y obtengo confianza cuando sé que el espíritu siempre está presente y me guía.
A menudo hay respuestas más amplias y profundas a mis preguntas de lo que al principio pude haber comprendido. En oración y meditación me aparto de las necesidades y expectativas o de cualquier deseo de reaccionar a lo que parece estar sucediendo a mi alrededor. Esto permite que información nueva, apoyo adicional y soluciones definitivas surjan. Mi mundo se abre a posibilidades, respuestas y recursos amplios.
La paz interna, la abundancia, la salud y el amor se multiplican y se extienden.
–Salmo 48:14
(Versión Popular)
“Que así es nuestro Dios por toda la eternidad.
¡El es nuestro guía eternamente!”.