El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió este martes a la Unión Europea
(UE) que respete los acuerdos internos de la Comunidad Andina (CAN) para
negociar "bloque a bloque" un tratado de asociación.
En declaraciones a los medios, Morales expresó su preocupación por la
decisión de algunos gobiernos andinos, en alusión a Colombia y Perú, por empezar
a negociar unilateralmente con la Unión Europea poniendo en riesgo la unidad de
la CAN.
Precisamente, la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita
Ferrero-Waldner, propuso hoy que las negociaciones comerciales para cerrar un
acuerdo de asociación entre la CAN y la UE comiencen con Colombia y Perú sin
esperar a Bolivia y Ecuador.
El presidente boliviano recordó que los miembros de la CAN, en su última
reunión celebrada en Guayaquil (Ecuador) el 14 de octubre acordaron apostar por
la negociación bloque a bloque y propusieron una reunión entre los presidentes
del grupo andino y los máximos responsables de la UE.
"Seguimos esperando esa reunión de alto nivel", aseguró Morales quien
defendió la necesidad de este encuentro "para discutir los diferentes enfoques
económicos que existen entre los países de la CAN".
La CAN se encuentra dividida sobre cómo afrontar un acuerdo de asociación con
la UE, ya que Perú y Colombia buscan una mayor velocidad para concretar cuanto
antes un tratado comercial mientras que Bolivia y Ecuador reclaman un trato
diferenciado y mantienen reparos en el manejo de la propiedad intelectual, entre
otros.
Morales insistió hoy en que Bolivia quiere la asociación con la UE pero no
mediante un tratado de libre comercio (TLC) porque este instrumento "lleva a
liberalizar y privatizar los servicios básicos, y la nueva Constitución Política
del Estado boliviano plantea que los servicios básicos son un derecho
humano".
"No queremos TLC porque no queremos el patentamiento de la vida", aseveró el
presidente boliviano quien rechaza además este tipo de tratados porque "obligan
a abrir compras del Estado a la competencia extranjera, dejando desprotegidos a
los productores y empresarios nacionales".
"No queremos TLC porque no se puede poner a competir a sardinas contra
tiburones", añadió.
Por contra, Morales defendió "comercios complementarios para vivir bien" y
como vínculo "de integración y no de desintegración".
Por eso, insistió en apelar a la responsabilidad de la UE que, dijo, "siempre
ha sido protagonista de integración, de la defensa de los derechos humanos y
siempre ha trabajado con nosotros de manera solidaria, mediante la cooperación,
la inversión y el diálogo".