El Presidente electo de EE.UU. se reunió con el mandatario saliente George W. Bush.
El presidente electo de EE.UU., Barack Obama, visitó ayer la Casa Blanca para su primera reunión luego de las elecciones con el saliente mandatario George W. Bush, en un simbólico momento de la transición de Gobierno.
Bush y la primera dama, Laura, saludaron a Obama y a su esposa Michelle con sonrisas y apretones de mano mientras salían de sus limusinas, antes de iniciar un tour por la que será la casa del senador después del 20 de enero, cuando se realizará el traspaso de poder.
Se trató del primer encuentro cara a cara entre Obama y Bush. Los dos hombres se dirigieron al Salón Oval, donde se esperaba que discutieran sobre la crisis financiera mundial, los conflictos en Iraq y Afganistán y otros desafíos que el presidente republicano legará a su sucesor demócrata. La reunión duró dos horas y no dieron declaraciones a la prensa.
Obama criticó en repetidas ocasiones a Bush durante su campaña por sus “fracasos políticos” y una vez dijo que el Mandatario tenía que responder muchas preguntas luego de ocho años de Gobierno.
Los asesores de Obama afirmaron que después de asumir el mando el Presidente electo posiblemente revertirá las medidas ejecutivas de Bush que limitan la investigación científica sobre células madre y expanden la explotación de gas y petróleo en algunas zonas.
Sin embargo, no hubo señales de tensión cuando Obama salió de su limusina para encontrarse con Bush. Ambos pasearon por los exteriores de la Casa Blanca y conversaron amigablemente. En tanto, la Primera Dama llevó a Michelle Obama al interior de la residencia, el lugar que pronto se convertirá en el hogar de la familia.
Los presidentes entrantes generalmente visitan la Casa Blanca luego de las elecciones y antes de la inauguración del nuevo Gobierno, pero usualmente esperan más que Obama, quien tomó la invitación de Bush a solo seis días de su triunfo. La rapidez con que se organizó la visita resalta la sensación de urgencia en el proceso de transición.
Será el primer traspaso de poder en tiempos de guerra en cuatro décadas y se produce en medio de las turbulencias económicas en EE.UU. que afectan al resto del mundo.
Una portavoz del Departamento del Tesoro manifestó que los economistas del equipo de transición de Barack Obama son esperados esta semana en ese organismo.
Obama no asistirá a la cumbre financiera global que tendrá lugar el 14 y 15 de noviembre en Washington, dijo ayer un asesor. La administración de Bush convocó a la cita de los países que representan a las economías más desarrolladas del mundo para comenzar a delinear una estrategia para combatir la crisis financiera.
El mismo portavoz de Obama indicó que el Presidente electo no hará anuncio de gabinete esta semana.