Lunes 10 de noviembre del 2008 El Gran Guayaquil

Reclamos por retraso en la entrega de casas

Habitantes de Milagro y Naranjal exigen que las obras se concluyan antes del invierno.

Desde hace más de tres meses, Horacio Torres, de 68 años, vive entre cuatro paredes hechas de tabla y caña, y su piso tiene el mismo material, aunque en ciertas partes se observa la tierra que está debajo de ellos.

En una pequeña mesa se encuentra su televisor y DVD, que al verlos recuerda que los empeñó para conseguir dinero y poder pagar el 10% ($ 360) del Bono de la Vivienda ($ 3.600).

“Me dijeron que mi casa estaría lista en ocho días y aún siguen trabajando”, indica Torres, quien vive con su esposa, de 66 años.

Él forma parte de los 31 habitantes del comité de vivienda Juntos Triunfaremos, del cantón Milagro, que se quejan por el retraso y la mala construcción de sus casas hechas con el bono y que están a cargo de la constructora Megavivienda. Estas empezaron en agosto y debieron terminar el pasado 2 de noviembre.

Judith Espinoza, presidenta de este comité, comenta que la mencionada constructora les dictó una charla, antes de comenzar la obra, para mostrarles los materiales que utilizarían, entre esos los bloques.

“Nos enseñaron unos bloques que eran fuertes, pero ahora nos están poniendo otros que con un suspiro parece que ya se desvanecen”, señala Espinoza.

Al igual que ella opinan el resto de los habitantes, que muestran cómo se están cuarteando las paredes de sus casas y agregan que los materiales les llegan de a poco, pese a ya tener cancelado el 10% del bono.   
 
Como prueba, Laura Núñez, encargada de un grupo de diez beneficiarios de la ciudadela Las Piñas, muestra un cuaderno donde se detalla el dinero entregado por los moradores y en el que se observa un sello de la constructora.

La desesperación de estas personas se acrecienta al saber que el invierno se acerca y la posibilidad de que lo “poco que ha hecho” la constructora se deteriore, ya que en la  mayoría de las casas solo está lista la fachada, pero el techo aún no ha sido colocado.

En otras, en cambio, ni siquiera se ha empezado con la obra. Mariuxi Vera, de 30 años, es una de las afectadas que pasa por esta situación, ella tiene los materiales a la intemperie. Mientras que Vilma Cáceres tiene que cocinar y comer en el patio de su casa. 

Otros casos
En el cantón Naranjito la situación es similar a la de Milagro, pero en este sector los casos ascienden a 25, según la presidenta del comité Unidos por una Vivienda, Janeth Caiza.

Quienes conforman su comité reclaman a la contratista por el retraso, pues alegan que la obra se inició el pasado julio y lo único que tienen son las paredes de cuatro casas.

Mientras, el resto proclama para que se apresure la obra, ya que el poco material que tienen se está disolviendo con las lluvias. Uno de estos casos es el de María Guamán, a quien la constructora le dejó arena en los exteriores de su casa, pero ya de ello queda poco no solo por la lluvia, sino porque los trabajadores de la empresa se le llevaron aduciendo que le habían dejado “mucha arena”.

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