La maternidad Mariana de Jesús inaugurará esta nueva área la próxima semana.
El dolor de los senos llenos de leche, con la que no ha podido amamantar a su recién nacido, llevó a Germania Andrade, de 27 años, a donarla al Banco de Leche de la maternidad Mariana de Jesús.
Su hijo es prematuro y nació el lunes de la semana pasada. Ella ahora espera poder “cuidarlo como si estuviera cerca”, pues esta leche es almacenada para el consumo de neonatos con complicaciones. Esta reserva también servirá para nutrir a los bebés abandonados y de madres enfermas de VIH.
El cuidado con que se maneja esa consulta se demuestra en la atención que se tiene en la limpieza del área y en la larga lista de exámenes que deben pasar las donantes.
Las pruebas de toxoplasmosis, infección de citomegalo virus, hepatitis B y C, sífilis y VIH deben dar negativo.
Esta revisión es el primer paso en la cadena de donación.
La siguiente etapa corresponde a la extracción, que puede ser considerada como una opción para las madres con exceso de leche y las que necesitan el estímulo de la succión para aumentar su producción.
Otra de las fases en el proceso es el almacenamiento de la leche que antes debe ser sometida a pruebas físicas y químicas. El último procedimiento que se aplica es la pasteurización. Esa leche puede ser almacenada hasta seis meses.
Pese a los beneficios que parece tener el nuevo servicio, Oswaldo Andrade, pediatra encargado de la ejecución del banco, comenta que existen problemas con la disposición de las madres para donar.
“Las mujeres son reacias a la hora dar su leche y, en cambio, hay otras que no aceptan la idea de que su bebé se alimente con leche de otra mujer”, dice.
Sin embargo, se están tomando medidas para concienciar a las pacientes del centro, principales donantes del área, explicó Mónica Altamirano, enfermera del centro de salud.
“Nosotras vamos y hablamos con las pacientes para explicarles en qué consiste y a veces hasta para sugerirles que vayan para aliviar su dolor porque tienen mucha leche” indicó.
La adecuación de esta área en la maternidad costó alrededor de 120 mil dólares y mantenerla tiene un valor de 4 mil mensuales.
Este nuevo servicio planea proveer de leche a las salas de Neonatología del hospital Guayaquil, el hospital del Niño Francisco Ycaza Bustamante y la maternidad del Guasmo.
La maternidad también alista una campaña para enseñar a las personas los beneficios de la lactancia en los recién nacidos pues, según el doctor Andrade, en el 80% de los sudamericanos se da hasta los dos meses, cuando lo recomendado es hasta los seis, y “no están conscientes de los beneficios en los niños”.