Un triple atentado causó 28 muertos y decenas de heridos en un mercado de Bagdad este lunes, el mismo día en que el gobierno iraquí asumía el pago del salario de los Sahwas, ex insurgentes convertidos a la lucha contra Al Qaeda, remunerados hasta ahora por Estados Unidos.
En la capital, un triple atentado, el más sangriento desde junio, fue perpetrado con pocos minutos de intervalo en un mercado del barrio sunita de Adhamiya.
Un coche bomba explotó hacia las 08:00 (05:00 GMT). Poco después, en el momento en que llegaban los equipos de socorro, un kamikaze hizo estallar los explosivos que llevaba encima y se accionó una bomba colocada en el arcén de la carretera a proximidad del atentado, según una fuente del ministerio de Defensa.
Tres mujeres, cinco niños y tres policías figuraban entre los muertos, según una fuente médica.
Según testigos, un autobús escolar pasaba por el lugar en el momento del atentado. El vehículo sufrió daños y los padres de los menores se precipitaron llorando en busca de sus hijos.
"Oí una fuerte explosión seguida al cabo de unos minutos por una segunda explosión. Vi un auto estallar. Se encontraba justo delante de un autobús escolar. Muchas niñas resultaron heridas. Las personas que estaban sentadas en las terrazas de los restaurantes y los cafés resultaron heridas o murieron", declaró a la AFP Hasal al Obeidi, un comerciante de 48 años.
"Había mucho humo por todos lados. Vi a muchas víctimas ensangrentadas", afirmó por su parte Fadel Husein, un camarero de 40 años.
En la calle, una iraquí aguardaba ansiosa: "Espero a mi marido que logró entrar al lugar del atentado para buscar a nuestro hijo".
Entre los 68 heridos había cinco mujeres, diez niños, seis policías y cuatro soldados, según el ministerio de Defensa.
En la carretera en la que fue perpetrado el atentado hay gran cantidad de restaurantes y cafeterías, donde acostumbran a desayunar muchos miembros de los servicios de seguridad.
La ONU condenó los atentados, unos "crímenes repugnantes que se proponen restaurar el miedo, la desconfianza y la división en la población cuando Iraq se prepara (...) para elecciones provinciales", según el representante especial del secretario general de Naciones Unidas en Iraq, Staffan de Mistura.
La técnica de los atentados simultáneos es utilizada con cierta frecuencia en Iraq. La segunda explosión tiene como objetivo alcanzar al mayor número posible de policías y socorristas. Esta forma de actuar lleva en general la firma de Al Qaeda.
Se trata del atentado más sangriento cometido en Bagdad desde el 17 de junio.
El lunes era precisamente el día en que los 54.000 miembros de las Sahwas, remunerados hasta ahora por el ejército estadounidense y considerados como "traidores" por Al Qaeda, comenzaban a cobrar su sueldo del gobierno iraquí.
En el mercado de Baquba, al noroeste de Bagdad, una kamikaze hizo estallar los explosivos que llevaba encima poco antes del mediodía (09H00 GMT) en un puesto de control vigilado por los Sahwas, matando a cuatro de ellos e hiriendo a 15 personas, según fuentes militares y médicas iraquíes.
Según un médico del hospital de Baquba, la kamikaze "parece tener 13 años".
Perpetrados en su mayoría por partidarios de la rama iraquí de Al Qaida, los atentados suicidas aumentaron considerablemente en 2008 en Iraq.