El electo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el gobernante saliente, George W. Bush, mantuvieron un diálogo "bueno, constructivo, distendido y amistoso" en la Casa Blanca este lunes, aseguró la portavoz presidencial Dana Perino.
Ambos líderes "celebraron un extenso encuentro, calificado por el presidente (Bush) de 'bueno constructivo, distendido y amistoso", dijo Perino al término de la reunión de cerca de una hora celebrada en Washington seis días después de la histórica elección que consagró a Obama el primer mandatario negro de la historia de Estados Unidos.
Barack Obama llegó a la Oficina Oval en su primer encuentro como presidente electo con el mandatario George W. Bush, de quien heredará dos guerras y una crisis económica mundial, para iniciar la transición que tendrá lugar el 20 de enero.
En su programa semanal, Bush destacó el fin de semana que la elección de Obama representaba "un momento de triunfo" en la historia estadounidense.
"Velar para que esta transición se desarrolle sin contratiempos es una de mis primeras prioridades en el tiempo que me queda", señaló el mandatario.
Por su parte, Obama había respondido en un comunicado que él y su esposa, Michelle, deseaban "reunirse con el presidente Bush y la primera dama el lunes para comenzar el proceso de una tranquila y efectiva transición".
El presidente electo llegó en una limusina con diez minutos de anticipació a la Casa Blanca, luego de viajar desde Chicago y se encaminó junto al 43° presidente de Estados Unidos a la Oficina Oval.
Estaba previsto que Bush y Obama mantuvieran conversaciones privadas sobre asuntos que atañen a Iraq y la crisis económica, mientras que la primera dama, Laura Bush, debía guiar a Michelle Obama en una visita por los aposentos familiares de la Casa Blanca, que cuenta con 132 habitaciones.
Los dos líderes, quienes no efectuaron declaraciones en público, mostraron que contemplarían la tradición política, callando sus diferencias profundas y cualquier resentimiento para entablar una conversación profunda en privado sobre los desafíos mundiales que esperan a Obama.
Luego de dos años de una campaña volcada en parte a criticar duramente las "políticas fracasadas" de Bush, el demócrata se convertirá el 20 de enero en el primer presidente negro de Estados Unidos, en el primer traspaso de mando desde los atentados del 11 de setiembre del 2001.
Tras su elección el 4 de noviembre, Obama empezó a recibir diariamente los mismos reportes que Bush, y a mantener reuniones informales con varios líderes mundiales.
Aún así, Obama ha hecho hincapié en que no pretende interferir con el gobierno actual pues Estados Unidos sólo tiene "un presidente por vez".
Miembros del equipo designado por Obama para implementar la transición advirtieron que el futuro gabinete podría incluir algunas caras familiares, especialmente en el Pentágono.