El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, defendió este lunes en Bruselas la actuación de las tropas de España en Afganistán, explicando que el debate sobre la solución del conflicto en ese país no pasa por el envío de más soldados.
"El debate no solamente son tropas; el debate es cómo llevar a cabo una estrategia político-militar que ponga punto final a esta situación de inestabilidad en ese país", dijo Moratinos, presente en una reunión de cancilleres de la UE.
Dos soldados españoles murieron y otro resultó gravemente herido en un atentado suicida perpetrado el domingo al sur de Herat, en el oeste de Afganistán.
Para Moratinos, lo ocurrido el domingo demuestra que "el compromiso de España ha quedado patente" en Afganistán.
"La pérdida de la vida de dos soldados y el atentado de ayer manifiestan claramente el compromiso de España. La cuestión no es más tropas, sino los objetivos, el desarrollo, la contribución española", insistió.
"España no tienen que tener ningún complejo de lo que está haciendo en Afganistán, porque está contribuyendo en las áreas fundamentales para la rehabilitación y la reconstrucción de ese país", agregó.
La muerte de estos dos militares españoles eleva a seis el número de soldados españoles fallecidos en ataques en Afganistán, después que en septiembre de 2007, dos paracaidistas, uno de ellos ecuatoriano, fallecieran al hacer explosión un artefacto al paso de su vehículo blindado.
España, que está presente en Afganistán desde 2001, mantiene en el país asiático, en el seno de la ISAF, un contingente de 778 hombres con base en Herat "desde la que se presta apoyo a las operaciones de los cuatro Equipos de Reconstrucción Provincial (PRT) de la región oeste de Afganistán".
La ISAF cuenta más de 50.000 hombres que luchan junto a los estadounidenses contra los talibanes, que lanzaron una sangrienta insurrección desde que fueron expulsados del poder a finales de 2001 por una coalición internacional liderada por Estados Unidos.
La violencia en Afganistán se ha intensificado desde hace dos años pese a la presencia de 70.000 soldados de dos fuerzas multinacionales, una de la OTAN y la otra bajo mando estadounidense.