‘Actué como mediador’
Yo estaba en un videoclub en el sur alquilando películas. Los ladrones irrumpieron de sopetón. Eran muy jóvenes e iban armados. La señora que atendía el pequeño bar se indignó y los increpó. Yo actué como mediador: “Cálmese, señora, y haga lo que ellos le digan”, le dije, porque cuando a uno le ponen un revólver en la nariz no queda otra. El premio: perdí $ 40, pero salvé tarjetas, celular y llaves del carro.
Carlos Ycaza
Un rápido asalto
Llegué a la ciudadela Las Acacias con mis dos hijos. De pronto vi a mi suegro sentado en un banco de una peatonal y nos detuvimos a saludar. Casi inmediatamente, se escuchó “¡este es un asalto!”. Mientras un ladrón tomaba el bolso de mi hija y el mío, que contenía la billetera con todos los papeles de identificación, el otro cogía los celulares de mi hijo. Luego vi que mi suegro no se dejaba robar el reloj y ayudé al malandrín a tomarlo. El final: huyeron disparando al aire.
Sheyla Mosquera
‘Pipona’ y ladrona
Manejaba por la avenida Quito cuando me detuve en el semáforo frente al parque La Victoria. Dos mujeres (una embarazada y otra con un niño de unos 3 años) se me acercaron a pedirme caridad, pero lo que querían era mi celular. La mujer embarazada trató de arrebatármelo en medio de insultos, lo cual no logró porque lo sujeté fuertemente. Luego averigüé que todos los días, a eso de las 17:00, esas mujeres (y sus maridos ocultos) roban a los conductores de la zona. Y yo que pensaba que ella solo quería llamar de urgencia a su ginecólogo.
Moisés Pinchevsky
Tenga nomás...
Estuve en un cajero automático de la av. Nueve de Octubre y av. del Ejército. Me disponía a retirar $ 100, pero a último momento decidí que necesitaba solo $ 40. Iba a guardar el dinero en el bolsillo, pero me interrumpió un ladrón de unos 30 años, con un revólver pequeño, que me dijo “dame todo tu dinero”. Le contesté que solo tenía $ 40. “No importa, dámelo. No es mucho lo que quiero. Apura”. Se lo di, pero con miedo de que me dijera que retirara más. No lo hizo.
Álex Carrillo J.