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| Riesgos de la belleza |
Una apariencia física hermosa puede resultar perjudicial si no se valora a la persona por su talento o si por el afán de lograrla se arriesga la vida con tratamientos o dietas inadecuados. Intente lo correcto.
En cualquier parte del mundo la belleza física es el punto central de atención y admiración para al menos el 80% de las personas. Y esta genera un efecto magnético y de autorrealización.
La psicóloga clínica Liliam Cubillos dice que en esta época la hermosura física se ha constituido en el valor trascendente de la sociedad consumista y tanto hombres como mujeres invierten mucho dinero en cirugías estéticas a todo nivel, dejando muchas veces de lado el aspecto intelectual.
El mayor riesgo que se corre al elegir a una persona por su belleza física es que a veces se escoge el “estuche” sin fijarse en el “contenido”, sin dimensionar que por más refacciones o maquillaje que se le ponga –en el caso de las mujeres– es efímero y diluible. No reflexionan que el contenido es el que asegura el éxito en lo personal o laboral.
Además escoger, por ejemplo, la pareja solo por el físico denigra la capacidad de reconocer en ese ser su capacidad intelectual y su desarrollo crítico y de pensamiento. Incluso algunos individuos solo las escogen bellas para ser el centro de atención de su entorno social y que los admiren por la suerte que tiene de poseerlas.
“Es absurdo negar que la belleza física puede mejorar la calidad de vida de una persona, pero la solución para ser valorada integralmente es que se la catalogue como bella, pero que al mismo tiempo se preocupen de su desarrollo en lo intelectual, espiritual, axiológico (valores), y que su pensamiento refleje un equilibrio”, afirma Cubillos.
¿Y la cirugía estética? Cuando una persona aparentemente sana no se siente bella físicamente recurre a la cirugía plástica para mejorar su apariencia personal. Sin embargo, debe saber que al igual que otras intervenciones quirúrgicas puede constituir un riesgo. Para evitarlo, la cirujana plástica Priscilla Alcócer indica lo siguiente:
- El paciente: Debe ser exhaustivamente valorado para no dejar pasar enfermedades que quizás no han sido conocidas con anterioridad. También hay que investigar los antecedentes familiares, hábitos, medicamentos que toma e historia de cirugías anteriores. Incluso si es diabético, hipertenso o cardiópata, porque el riesgo que se corre es mayor. En este caso deben ser preparados por un médico clínico si el caso lo amerita. Pero si luego de un consenso se concluye que no es apto para la intervención estética, es mejor evitarla.
- El anestesiólogo: En él recae la responsabilidad de la vida del paciente durante la cirugía y dentro del equipo quirúrgico es el personaje más importante y decisivo. Muchas de las situaciones de muerte en cirugía plástica han sucedido por impericia e inexperiencia del anestesiólogo o por anestesia administrada por profesionales que no están debidamente capacitados. Por eso es necesario que se realice la consulta preanestésica a fin de que el anestesiólogo conozca a su paciente y esté preparado ante cualquier eventualidad.
- El cirujano plástico: Deberá estar bien formado, tener experiencia, seriedad y ética. A su vez, el paciente tendrá que indagarlo sobre sus antecedentes, preparación y si tiene o no el respaldo de una sociedad científica respetable.
- Clínica u hospital: El equipo médico que va a operar es quien la selecciona y verifica que el sitio esté preparado con el equipamiento necesario en caso de presentarse alguna urgencia, así la cirugía se desarrolla con normalidad.
- Complicaciones e insatisfacciones: Infecciones, sangre acumulada (hematomas), seromas (líquido linfático acumulado), asimetría, heridas que se abren. Las complicaciones tardías: cicatrices deformes, gruesas, hiperpigmentadas. Pero la cicatriz depende del tipo de piel del paciente y los cuidados posteriores. No en todas las cirugías plásticas se puede obtener un resultado satisfactorio para el paciente.
Cuidado con la piel La dermatóloga Virginia Miranda de Moscoso dice que cada vez se dan a conocer en los congresos de dermatología severas complicaciones a consecuencia de tratamientos de estética mal administrados o por el uso de sustancias no debidamente probadas en:
- Relleno de arrugas: Cuando se usan materiales no aptos pueden causar daño. El único producto adecuado es el ácido hialurónico de procedencia europea, ya que es biodegradable. Pero si se rellenan las arrugas con sustancias derivadas de silicón no biodegradables pueden formarse nódulos –nudos pequeños– en el sitio intervenido, entre otros daños.
- Relleno en labios: Esta zona es muy vascularizada y el uso de sustancias no biodegradables puede ocasionar una reacción de fibrosis y la consiguiente dureza, lo cual da un aspecto muy desagradable.
- Botox: Esta toxina botulínica debidamente diluida es un tratamiento excelente para las arrugas de la frente. Dura seis meses y hay que volver a aplicarla, pero se debe conocer bien la anatomía de los músculos frontales, de lo contrario se puede producir ptosis parpebral o levantamiento excesivo de la ceja y dar una expresión desagradable en el rostro, o dejarlo sin expresión, lo cual es lo más frecuente.
Además, su aplicación frecuente puede provocar rechazo por la aparición de anticuerpos contra la toxina.
- Los peelings: El uso de sustancias químicas, como ácidos a diluciones muy concentradas, para eliminar las células muertas, puede causar quemaduras que le dejarían cicatrices, queloides, manchas o una reacción alérgica con hinchazón, picazón, ardor, dolor, entre otros. Las mejores sustancias para peelings son la resorcina y el ácido glicólico, pues brindan seguridad y óptimos resultados.
- El láser: Es un moderno procedimiento para tratar manchas, cicatrices, fotoenvejecimiento, telangiectasias (venitas) y debe ser aplicado solo por médicos. Las dosis excesivas de rayos pueden ocasionar quemaduras en las capas profundas o irregularidades en la piel.
- Los liftings: Muy usados para templar la piel de la cara o cuello cuando hay exceso de flacidez, deben ser realizados en edad tardía, pues al hacerlo muy temprano y volverlo a realizar se va deformando el rostro hasta que desaparecen las verdaderas facciones y dejan la cara transformada.
- Cremas: Es el médico dermatólogo quien debe determinar de acuerdo con el tipo de piel qué crema utilizar. Puede ser de excelente calidad, pero si no es la adecuada para el tipo de piel de la cara podría causar efectos nocivos.
Dietas peligrosas “El mundo vive paradójicas realidades. Mientras millones mueren de hambre, otros padecen de sobrepeso, quienes tienen la necesidad de adelgazar para lucir bien, y esto es aprovechado por personas sin escrúpulos que comercian con dietas y productos de dudosos efectos y orígenes”, dice la máster en nutrición Silvia Alejandro de Franco.
Por lo general, agrega, hacen referencia a dietas restrictivas con muy bajas calorías y pocos alimentos. Pero son engaños y casi todas tienen en común que al poco tiempo de haberlas realizado se recuperan aquellos kilos que se habían perdido e incluso un aumento de peso por encima del anterior, poniendo en riesgo la salud. Así que conozca los riesgos a los que se expone:
- Reducción puntual: Las dietas deben llevar una reducción puntual y gradual del peso de quien las hace. Nunca pueden extrapolarse las recomendaciones que han funcionado en una persona a las de otra, ya que sus consumos energéticos y sus necesidades calóricas son distintos y al aplicarlos indiscriminadamente pueden entrañar riesgos para la salud.
- Dietas de moda: No ofrecen éxito a largo plazo, no son saludables y se hacen populares puesto que funcionan por un tiempo corto. Esto ocurre porque se consumen menos calorías de las que normalmente se necesitan y se está prestando más atención a lo que se come. Gran parte de la disminución de peso es por pérdida de agua y músculo magro, y no de grasa corporal. La mayoría de las personas no son capaces de mantener por mucho tiempo una dieta que limita estrictamente la elección de alimentos o precisa comer las mismas comidas de manera continua, por lo que acaban recuperando el peso que habían perdido.
- Dietas hiperlipídicas: Tienen deficiencias nutricionales graves como son el limitado aporte de vitaminas hidrosolubles, calcio, magnesio y otros minerales que se agravan por la acidosis que conlleva esta dieta. Producen además elevación del ácido úrico, estreñimiento importante y trastornos cardiovasculares.
- Dietas hiperproteicas: Requieren vigilancia médica, ya que la rápida pérdida de peso puede ser causa de trastornos del ritmo cardiaco, especialmente cuando se aconsejan en enfermos hipertensos, lo cual es relativamente frecuente en la obesidad. Se debe alertar a la población sobre los graves peligros que se corren cuando se utiliza este tipo de dietas absurdas y desequilibradas.
- Clave para adelgazar: Mantener un plan de alimentación equilibrado, establecer un compromiso real con uno mismo y llevarlo a cabo con perseverancia, un descenso de peso razonable para la mayoría de las personas es de alrededor de medio kilo por semana, después de la primera semana en la que se baja más por pérdida de líquido.
Fuentes: Psicóloga Liliam Cubillos Andrade. Telfs.: 268-7389, (09) 986-1130. Cirujana plástica Priscilla Alcócer. Telfs.: 223-2240, (09) 886-2023. Dermatóloga Virginia Miranda de Moscoso 220-4304, (09) 977-2258 y dietista Silvia Alejandro de Franco. Telfs.: 216-4136, (09) 842-3077.
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