Al menos diez ajustes operativos y administrativos hicieron las autoridades.
La ola delictiva de los últimos meses ha provocado que el Gobierno ajuste las medidas de seguridad sobre la marcha, tomando como eje los operativos policiales; mientras, los ministerios de Seguridad Interna y Externa, y de Gobierno propusieron medidas para el mediano y largo plazo.
El lunes pasado, dos días antes de que el régimen replantee sus acciones antidelictivas, Felipe Abril, subsecretario de Gobierno, reconoció la existencia de este desfase. “Hemos estado trabajando más en los temas de mediano y largo plazo, pero hasta que esos den resultados tenemos que fortalecer los temas inmediatos y en eso estamos trabajando”.
Tras el triunfo oficialista en el referéndum de la nueva Constitución, desde el Ministerio de Gobierno empezaron los anuncios de operativos emergentes para combatir la delincuencia, cuyo incremento hasta ese momento era una cuestión de “percepción”, según el ministro Fernando Bustamante.
La Policía replanteó sus acciones y declaró un Plan Operativo Emergente –que consistía en operativos diarios y simultáneos en las 24 provincias, movilizando a todas sus unidades– un día después de que el Banco Pichincha en Quito (el 20 de octubre) fue asaltado. Al mismo tiempo, en Guayaquil se reportaban asesinatos y asaltos a locales comerciales.
El plan Ciudades Seguras en las capitales provinciales; el sistema Noches Seguras; el despliegue de patrullajes motorizados en las zonas céntricas y periféricas de las ciudades fueron parte de las ofertas.
Además, se anunció el funcionamiento de la línea 1-800 Delitos, para la recepción de denuncias, el incremento de operativos para verificar la tenencia de vehículos y el control de armas, y hasta una campaña informativa de protección y seguridad para la ciudadanía.
Once días después del asalto al Pichincha, Fernando Bustamante convocó a los representantes de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador a una reunión junto a Hurtado para coordinar la seguridad en las instituciones bancarias.
Pero esto no fue suficiente. En el Gabinete de Seguridad que se realizó en Esmeraldas el 1 de noviembre, el presidente Rafael Correa dijo estar insatisfecho con lo que hasta ese momento se había hecho y recordó que el 11 de octubre del 2007 se habían asignado $ 300 millones para la emergencia policial, por lo que no había justificativos para que no se hayan reducido los índices de inseguridad.
El coronel Jorge Jiménez, director de la Policía Judicial de Pichincha, sostuvo que del Plan de Seguridad Ciudadana trazado por el Gobierno aún no se han recibido recursos en la dependencia que dirige, y comentó que los operativos que realizan están basados en los análisis de inteligencia.
En el Gabinete del miércoles pasado se realizaron ajustes al Plan de Seguridad. Por ejemplo: nueva división regional de los controles policiales, focalización de operativos, cierre de cachinerías, desarme voluntario, incremento de policías patrullando en las calles, entrega de reformas legales para acelerar los procesos judiciales y también policiales, y un nuevo sistema de control fronterizo.
El Ministerio de Seguridad Interna y Externa también presentó, el 19 de septiembre pasado, la Agenda de Seguridad Interna y Externa, documento de 107 páginas, con propuestas que a futuro “se transformarán en políticas públicas y planes de acción” para disminuir los delitos y modernizar la Policía.
Infantería
Carchi está bien resguardada, según el jefe del Batallón de Infantería Motorizado, Juan Villegas, por lo que no cree necesario otro destacamento.
Prefectura
El prefecto René Yandún dijo que lo que se necesita es más control e investigar a los colombianos que ingresan, algunos a delinquir.
7 de julio del 2007
“Si bien los índices de delitos han descendido, la inseguridad sigue... Estamos apoyando a la Policía Nacional y requisando armas...”.
19 de abril del 2008
“En Guayas disminuyeron los delitos desde que se suprimió a la Corporación de Seguridad”.
4 de junio del 2008
“Cierta prensa que trata de crear noticias para vender más, mantener el rating o ser portavoces de los poderes omnímodos que existían...”.
5 de julio del 2008
“¿Acaso la inseguridad empezó el año pasado?”.
13 de septiembre del 2008
“La delincuencia se redujo en este Gobierno (...). En las últimas dos semanas, sospechosísimamente, empezó a rebrotar”.
1 de noviembre del 2008
“No se ve la revolución ciudadana en la seguridad, y vamos a tomar medidas”.
8 de noviembre del 2008
“Es mentira que haya habido una explosión de inseguridad... Han bajado, en algo, los delitos, pero siguen intolerablemente altos”.