Colombia alista a El Pibe para dirigir a su selección. El ex volante dice que el talento y la alegría se han extraviado en el balompié cafetero y culpa de ello a los sistemas tácticos.
Cuatro goles en diez partidos es como tener una sola cantimplora de agua para cruzar todo el desierto de Sahara: una cifra misérrima. Esa es la cosecha de Colombia en la actual Eliminatoria. Y no ha sido por falta de puntería; nadie recuerda “aquel gol cantado errado por milímetros”.
Simplemente no hubo más situaciones de gol. No sobran ni para la anécdota. De esos cuatro goles, dos fueron tiros libres de un marcador de punta. Moraleja: los delanteros colombianos anotaron apenas dos veces en diez salidas al campo.
En la anterior clasificatoria mundialista, Colombia marcó 24 goles en los 18 juegos. Y aún así quedó fuera de Alemania 2006. De Corea y Japón 2002 lo privó un gol de diferencia con Uruguay. No hay un mínimo de goles para conseguir un boleto al Mundial, sin embargo nadie avanza sin llegar a la red.
La era Maturana, de inicio glorioso, se fue marchitando por inofensiva: al final perduraba el toque, aunque ya no lastimaba. Y en el exterior comenzó a verse el estilo colombiano como un fútbol platónico. En los últimos tiempos la imagen se descascaró aún más: muchos defensas centrales, hordas de volantes de marca y una cuota mínima, casi imperceptible de creación. Consecuentemente, el gol pasó a ser una utopía.
¿No patean al arco los atacantes colombianos? ¿Definen mal…? Carlos Valderrama, el ícono máximo del fútbol de Colombia en el mundo, tiene otra opinión, los absuelve por completo. Estuvimos con El Pibe en Asunción, donde participó del curso de entrenadores dictado por la FIFA para las asociaciones, que envían dos técnicos. Él y el ex zaguero Jorge Bermúdez fueron enviados por la Federación Colombiana, lo que conlleva un mensaje: ya está adentro de la organización, lo están horneando y para el próximo proceso puede darse la “gran Maradona”, o sea, Valderrama DT de la Selección. Él apuesta todas sus fichas ahí.
¿Por qué Colombia está tan peleada con el gol…? ¿Por qué no surgen goleadores?, le preguntamos al notable geómetra del pase. “Simple: no creamos jugadas de gol. Si tú le pones tres bolas de gol al delantero y las pierde, bueno, es su culpa, pero lo que está sucediendo es que tienen una chance o ninguna en todo el partido. Y así no pueden meter goles”, analiza con notable claridad.
¿Y entonces…? “Para que se produzcan las jugadas de gol hay que generar fútbol”, explica. “Y no puedes generar fútbol con apenas un volante de armado. Colombia está jugando en el medio con tres recuperadores, que cortan juego y se quedan en su lugar, así es muy difícil. Y luego terminan culpando a los delanteros, pero Rodallega hace goles en México, Rentería los hace en Portugal, Falcao en River, Dayro Moreno en Rumania… Si los llevaron es porque hacían goles”.
La gente se la toma con Giovanny Hernández, sin embargo Valderrama lo defiende a lanza y espada: “Giovanny fue a la selección porque anduvo bien en sus equipos. Es figura todos los domingos. Pero está solo, y así no se puede. Lo mismo le pasó a Macnelly Torres”. ¿Pueden jugar juntos?, inquirimos. “¡Claro…! Los buenos jugadores siempre pueden juntarse. El que sabe es quien te puede regresar la pelota. No tengamos miedo de jugar, que nosotros sabemos jugar”.
El Pibe dice que con el planteo de la última Selección hasta él fracasaría. “Se me hubiera hecho difícil. Yo tenía a Rincón para tocar y crear juego, a Redín. Y además los otros volantes eran mixtos, marcaban y jugaban, podías tocar con ellos”.
Sostiene que hay culpas de los formadores de talentos. “Sabemos que existe este problema, pero no se busca a los pelados que juegan bien, a los volantes ofensivos y los delanteros. Habrá que buscar entre las piedras, pero el talento existe en Colombia. Y si no ponemos el ojo en esto, cuidado, eh… que se acaba todo”. Confía en la genética: “El talento viene de la alegría, y eso no se ha perdido. Se ha extraviado por esto de los sistemas, de querer cambiar la forma de sentir el fútbol”. (Sin nombrarlo, un palo para Jorge Luis Pinto).
Tiene, de todos modos, una visión optimista para lo que viene. “El quinto está a solo dos puntos y falta mucho”.
Le da amplio respaldo a Eduardo Lara, el nuevo DT: “Ha cambiado el ambiente en la Selección y con buen clima todo mejora. También han regresado jugadores importantes, que le dan categoría y respeto”. Se refiere a Yepes y Bedoya.
Un maestro. ¡Qué simple es el fútbol para los sabios del juego! ¡Qué didáctico es conversar con ellos!