Los toreros tienen un buen andamiaje defensivo y dos hombres gol: Pablo Palacios y David Quiroz, como factores para vencer a los chullas, que no será fácil sorprender en su casa.
Nada fácil. Complicado, difícil. Más aún con las declaraciones de parte y parte como poniéndose el parche antes de la herida. En la polémica verbal entre toreros y albos nada tiene que hacer Deportivo Quito, pero metió cuchara por dos razones: 1) Están ardidos por la derrota inesperada con El Nacional y 2) Porque son locales frente a los amarillos. Bueno, como para encender el estadio Atahualpa.
Si Deportivo Quito quiere ser campeón después de 40 años, tiene que vencer hoy en el Olímpico a Barcelona y no dejarse sorprender del Macará ni del D. Cuenca ni del propio El Nacional en las revanchas. Con Liga (Q) es otro cantar porque los albos juegan buen fútbol aunque han perdido por ahora dos juegos importantes (ante chullas y canarios).
¿Qué tiene Barcelona a favor? Un buen andamiaje defensivo y aceptable circuito de mediocampo; por supuesto cuenta con dos metegoles como Pablo Palacios y un volante de ataque como David Quiroz. ¿Qué tiene en contra? La mayoría lo acusa de ser muy defensivo. ¿Le funciona el contragolpe y el cerrojo en la capital? Porque un empate contra D. Quito no sería malo si gana a su vez, en Guayaquil, al mismo rival.
Pero no caigamos en anticipadas elucubraciones, solo digamos que Barcelona empató con El Nacional en Quito y con Macará en Ambato. Y como local les ganó a Deportivo Cuenca y también a Liga, y este es un rival de más fuste.
Bien vendría entonces un análisis mayor. Veamos. Me tomé la molestia de anotar, papel en mano, lo siguiente en relación al encuentro anterior, salvo alguna pequeña e insignificante omisión.
En el primer tiempo, Barcelona llegó a las 18 yardas en diez ocasiones; Liga en trece; Barcelona disparó al arco ocho veces y falló en cinco; Liga disparó al arco doce ocasiones y falló en seis; el arquero Domínguez de Liga atajó en tres y le hicieron un tanto; Santillo tapó en seis ocasiones en buena forma y en esta etapa se habló bien de él. Como ven, Liga fue ligeramente superior a Barcelona y desarrolló mejor juego, aunque terminó con gol en contra (1-0).
En el segundo periodo cambió la disposición torera, especialmente después del empate de Bieler (57m). Los toreros pisaron las 18 yardas once veces y Liga seis; los amarillos dispararon seis veces al arco y Liga cuatro; Barcelona no falló y Liga sí (2). Cuando se dice pisar las 18 yardas son las llegadas buenas o malas de cada equipo pero da la idea de ataques; cuando se dispara al arco son las veces que los delanteros intencionalmente apuntan acertando y fallando; Ya ven qué fácil y el resultado final fue estrecho (2-1).
Si ustedes, lectores, vuelven a leer las líneas precedentes se darán cuenta de que el arquero Santillo trabajó más que en la suma de los tres juegos anteriores (El Nacional, Macará y D. Cuenca). Y esa es la pregunta clave cómo le irá con los chullas. Entonces, para destacar, si un plantel como Liga visita al Barcelona y lo atacó consistentemente ¿cómo será en la capital frente a D. Quito y a la misma Liga, más adelante?
Barcelona tiene que atacar porque los de la Plaza del Teatro no le van a regalar espacios defensivos. Allí está el secreto, o por allí Reinaldo Mostaza Merlo descubre que la mejor defensa es el ataque. ¿O no?