Dos soldados españoles murieron y cuatro resultaron heridos este domingo en Afganistán por un atentado suicida al sur de la localidad de Herat.
La ministra de Defensa de España, Carmen Chacón, explicó que el ataque se produjo contra un grupo de tropas que adiestra al nuevo ejército afgano.
Al parecer, mientras un convoy formado por 12 camiones afganos y seis blindados españoles regresaba de un ejercicio de instrucción, un conductor suicida embistió con una furgoneta cargada de explosivos el vehículo que cerraba la caravana.
Como consecuencia de la explosión, en el distrito de Shindand, cerca de Herat, dos soldados españoles perdieron la vida y cuatro resultaron heridos, uno de ellos muy grave.
En una breve comparecencia ante la prensa, Chacón señaló que los fallecidos fueron el cabo Rubén Alonso Ríos, de 41 años, y el brigada Juan Andrés Suárez García, de 30.
En este momento, somos aún más conscientes de hasta qué punto nuestros soldados exponen su vida por la libertad de un pueblo distante. Se merecen nuestra gratitud y admiración, dijo Chacón, consternada.
El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, transmitió el pésame a las familias de las víctimas y, durante un mitin en las Islas Canarias, quiso subrayar el ejemplo de unas fuerzas armadas que trabajan por la paz en todo el mundo.
España mantiene en Afganistán un contingente de casi 800 militares integrados en las fuerzas internacionales de paz, que en su mayoría trabajan en sendas bases en Herat, al oeste del país, y Qala i Naw, en el noroeste.
Con estas dos muertes, se eleva a 87 el número de soldados españoles que han perdido la vida en Afganistán, tanto en accidentes como en ataques armados, desde 2002.