Inicio - eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
DOMINGO | 9 de noviembre del 2008 | Guayaquil, Ecuador
 Ediciones Anteriores
  
eluniverso.com Suplementos Especiales Servicios Clasificados
Publicidad
Portada
Política
Economía
Sucesos
Migración
El País
Internacionales
Deportes
El Gran Guayaquil
Vida
En escena
Religiosa y Obituarios
Opiniones
Editorial
Columnistas
Cartas al Director
Temas
Fotogalerías
Agropecuario
Cuéntamelo todo
El Alquimista
The New York Times
Eloisa dice
Suplementos
Servicios
eluniverso.comNew York Times

Y ahora, la parte difícil

ampliar imagen ampliar imagen

Mas fotos de la noticia Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Noticias Relacionadas
Noticia relacionada La vida como cosa pública

Noviembre 09, 2008

WASHINGTON

Ningún presidente de los Estados Unidos, en los años transcurridos desde el nacimiento de Barack Obama, llegó al Salón Oval enfrentando la acumulación de desafíos sísmicos que lo esperan a él. Los historiadores deseosos de encontrar paralelos deben remontarse a Abraham Lincoln asumiendo la presidencia en momentos en que Estados Unidos caía en la Guerra Civil, o a Franklin D. Roosevelt llegando a Washington en el penoso período de la Gran Depresión.

La tarea que deberá afrontar Obama no alcanza esos niveles, pero el hecho de que éstas sean las comparaciones más mencionadas aplaca aun a los demócratas exultantes por su retorno al poder.

Sobre los hombros de un senador de 47 años de edad, novato, con el poder de la inspiración pero sin una verdadera experiencia ejecutiva, recae ahora la responsabilidad de llevar adelante dos guerras, proteger a la nación de las amenazas terroristas y remendar una economía destrozada.

Dada la profundidad de estas cuestiones, Obama prácticamente no tiene más remedio que “abrazar el caos”, según palabras de Leon E. Panetta, ex jefe de gabinete de la Casa Blanca que ha estado asesorando a su equipo.

“Lo mejor que se puede hacer es empezar por lo difícil, porque si uno cree que puede postergar las decisiones duras y pasar en puntas de pies al lado del cementerio, acaba en problemas”, dijo Panetta. “Primero hay que tomar las decisiones que implican dolor y sacrificio”.

¿Estará Obama dispuesto a usar su capital político y actuar con audacia o se moverá con cautela y correrá el riesgo de verse paralizado por las demandas conflictivas desde el interior de su partido? Su actuación bajo las potentes luces de la campaña sugiere que es una figura con una serenidad y una confianza asombrosas, aunque también alguien que rara vez se aparta del camino metódico que establece.

“Uno termina preguntándose si la pasividad es su forma de abordar las cosas”, dijo John R. Bolton, ex embajador del presidente Bush ante Naciones Unidas. “Aunque todos critican a Bush y la diplomacia de cowboy, tampoco quieren un Estados Unidos pasivo.”

Los asesores de Obama dijeron que no serán pasivos y que actuarán rápidamente para demostrar liderazgo sin esperar el traspaso del gobierno del 20 de enero. Así como Roosevelt se negó a involucrarse prescribiendo una medicina económica entre su elección en 1932 y su asunción, los asesores dijeron que Obama consideraba que no puede seguir ese ejemplo.

Al mismo tiempo, afirmaron que Obama se da cuenta de que no debe sobrepasar sus límites y quiere que la asunción del mando marque un corte neto con el pasado. Jack Quinn, ex alto funcionario de la administración Clinton, declaró: “Estamos en medio de una confusión tan grande que es esencial que tome el timón. Necesita hacerlo”.

Obama ha estado intercambiando opiniones con líderes del Congreso sobre un posible paquete de US$ 100.000 millones para obras públicas, beneficios por desempleo, asistencia para calefacción en el invierno, asistencia alimentaria y ayuda a ciudades y estados que podría sancionarse durante una sesión de escasa gravitación política en la semana del 17 de noviembre.

Ha estado hablando con el secretario del Tesoro, Henry M. Paulson Jr., sobre el entorno económico y espera trabajar con él durante este período en que Paulson tomará decisiones para invertir los US$ 700.000 millones que le dio el Congreso para mantener a flote el sistema financiero.

Pero la capacidad de Obama para actuar en el corto plazo tiene sus límites. La política de reunir un paquete de medidas de estímulo en el inframundo entre dos gobiernos podría ser difícil de superar a la hora de tratar de equilibrar la exigencia contenida de los ahora victoriosos demócratas ansiosos por usar su poder de caja con la realidad de que Bush todavía dispone del derecho de veto.

En definitiva, dijeron los demócratas, Obama y los dirigentes del Congreso cercenarán sus planes de gasto si no consiguen que Bush y los republicanos del Senado estén de acuerdo, y volverán en enero teniendo ya el control.

“Si sale demasiado y queda muy enredado en disputas por políticas antes de asumir, cuando no tiene el control de la burocracia federal, podría jugarle realmente en contra”, dijo Elaine C. Kamarck, que fue asesora de política interior del vicepresidente Al Gore en la década de 1990. “Tiene que lograr un equilibrio realmente muy delicado.”

Obama se verá enfrentando el legado de Bush durante los próximos años. Prometió en el fragor de la campaña cerrar la unidad de detención de la base naval que tiene Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, pero los analistas de ambos partidos suponen que va a ser más difícil de lo que él imagina. Heredará un déficit que podría acercarse a US$ 1 billón el año que viene, lo cual podría reducir sus ambiciones.

Por consiguiente, el cambio de la retórica de campaña a la realidad de los corredores de gobierno podría resultar turbulento. Y los elevados discursos de Obama han creado una ansiedad tan grande que existe un profundo peligro de desengaño. Él habló durante la campaña de una “nueva política” que unirá a los republicanos y los demócratas. Pero si realmente trabaja con los republicanos para encontrar una coincidencia en temas como Irak, el terrorismo y el cambio climático, corre el riesgo de alienar a su base progresista.

“La campaña es en blanco y negro, pero se gobierna en gris”, dijo Richard N. Haass, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores, que ha trabajado para cuatro presidentes, el último de ellos Bush.

Aun cuando Obama se centre inicialmente en la economía, enfrenta un momento peligroso fuera de Estados Unidos. Los terroristas han aprovechado los momentos de transición en Occidente para lanzar ataques contra Gran Bretaña, España e incluso Estados Unidos, donde Al Qaeda trató por primera vez de volar el World Trade Center apenas semanas después de que Bill Clinton asumiera en 1993. “El espectro de problemas y la intensidad de los riesgos han pasado a ser enormes en estos últimos años”, dijo James B. Steinberg, que fue asesor adjunto en seguridad nacional de Clinton. Y al comienzo, cuando una nueva administración cobra forma, es cuando las filas del gobierno son más delgadas.

La preocupación por la potencial vulnerabilidad se ha vuelto aguda en este primer traspaso de poder desde los ataques del 11 de septiembre de 2001. “Siempre hay un grado de sorpresa que no se puede prever”, dijo Nancy E. Soderberg, colaboradora de alto nivel en seguridad nacional durante el gobierno de Clinton.

Pero Obama arranca con fuertes ventajas tanto dentro como fuera de Estados Unidos.


Secciones : Política | Economía | Sucesos | El País | Internacionales | Deportes | El Gran Guayaquil | En escena | Vida
eluniverso.com | Suplementos | Especiales | Servicios


eluniverso.com Noticias del Ecuador y del mundo
Diario El Universo - Av. Domingo Comín y Calle 11 - Guayaquil, Ecuador
Telf.: 593 4 2490000 Fax: 593 4 2492925 P.O. Box: 09 01 0531
Clasificados: 593 4 2495566 Suscripciones: 1-800-DIARIO

Este diario es miembro de AEDEP, SIP, WAN

© Derechos reservados 2008 C.A. EL UNIVERSO
Prohibida la reproducción total o parcial de este contenido sin autorización de C.A. EL UNIVERSO