La aviación británica (RAF) desconocía que su nuevo piloto, el príncipe Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono, usaría su helicóptero de entrenamiento para aterrizar en el jardín de la casa de su novia, publicó este dominical Sunday Telegraph.
Unos documentos de la aviación, citados por el Sunday Telegraph, señalan que los superiores del Príncipe le hubieran prohibido, de haberlo sabido, el uso del helicóptero para visitar a Kate Middleton, en abril.
El vuelo del helicóptero militar, que causó polémica y fue primera página de la prensa popular, costó a los contribuyentes británicos 86.434 libras esterlinas (106.000 euros).
El helicóptero también fue usado para ir a la residencia de campo del príncipe Carlos, el heredero del trono británico y padre de Guillermo, en Highgrove, en el suroeste de Inglaterra.
Al parecer, Guillermo fue a buscar a su hermano menor, el príncipe Enrique, a Londres para trasladarse con él a ese lugar y participar en una despedida de soltero.
Desde ese episodio, el príncipe recibió las insignias de piloto de la RAF. Guillermo sigue así los pasos de su padre y de su abuelo, el duque de Edimburgo, ambos también pilotos.
El príncipe Guillermo quiere convertirse en piloto de operaciones de rescate, anunció en septiembre.