Afianzar los lazos de cooperación entre la Policía y la comunidad para lograr la prevención de los delitos, es una frase muy recurrente en los discursos de las autoridades de la Policía y de Gobierno encargadas de la seguridad; pero que, en la realidad, es un objetivo que está aún lejos de cumplirse.
En marzo anterior, durante la presentación del Plan de Modernización de la Policía, se anunció que una parte de los 300 millones de dólares que dará el Estado se destinarán a la remodelación de 800 Unidades de Policía Comunitaria (UPC) a nivel nacional y a la construcción de otras nuevas, a fin de llegar a tener un puesto de auxilio por cada diez mil habitantes.
Dos meses después, el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, reiteró la decisión de fortalecer la Policía Comunitaria, afirmando que se construirían 70 UPC en Guayaquil.
A la fecha, solo dos puestos de auxilio están siendo remodelados en toda la ciudad: el ubicado en las calles 16 y Robles Chembers (suroeste); y en la parroquia rural de Tenguel. La construcción de estos puestos, donde habrá diez agentes, se inició en septiembre y se inaugurará el 20 de diciembre próximo, cuando también se espera que estén listas las nuevas UPC en otros seis cantones del Guayas.
“Ojalá de verdad vengan más policías a esta zona porque los que hay ahora no se abastecen en el trabajo”, manifiesta Celso Lindao, morador del suroeste.
Pero mientras los moradores de esas zonas celebran la construcción de la nueva UPC, los otros 123 puestos de ayuda siguen padeciendo las mismas falencias y necesidades. “Aquí vivimos 24 horas del día, por dos semanas seguidas, pero no tenemos ninguna comodidad”, expresa un agente de un puesto del norte, mientras muestra el cuarto de 2x2 metros que comparte con sus dos compañeros. El habitáculo tampoco ofrece seguridad, pues la mitad de las paredes son de vidrio, lo que facilita que un delincuente pueda dispararles desde afuera y huir sin ser visto, advierte el agente.
En la UPC Victoria Nº 28, en la av. Quito, las planchas de yeso del techo se caen a pedazos, dejando al descubierto los cables y conexiones eléctricas, cubiertos de telarañas y polvo. Ahí solo cuentan con dos motos en mal estado para el patrullaje.
Mientras, en la UPC Nº 47 de Sauces 8, además de la estrechez y la falta de ventilación en el cuarto que comparten cuatro policías, no cuentan con una radio para comunicarse; la que tenían se dañó hace cuatro meses.
“Para comunicarnos usamos las radios de las motos y damos a los vecinos nuestros números de celular para que nos llamen por cualquier emergencia, porque tenemos una buena relación con ellos”, indica un policía.
No obstante, esa unión que se va tejiendo entre los uniformados y la comunidad se corta con los inesperados cambios de sector que, según los agentes, son constantes en Guayaquil. Uno de ellos dice que este año ha sido trasladado tres veces de UPC: durante un año estuvo en una unidad del norte, en junio lo cambiaron al suburbio y desde hace dos semanas está en el centro. “Ese es un gran error de la Policía, porque justo cuando ya estamos conociendo los problemas del barrio, las zonas conflictivas y comenzamos a elaborar estrategias de seguridad, nos cambian y el trabajo se interrumpe”, afirma el agente, quien señala que el próximo mes nuevamente será removido.
Al respecto, el coordinador de la Policía Comunitaria de Guayas, Juan Jaramillo, admite que aún hay problemas y retrasos en el proyecto de modernización de las UPC. Sin embargo, afirma que no todo es responsabilidad de la Policía. “Nosotros hemos expuesto las necesidades a la Unidad Ejecutora del Plan Nacional de Seguridad, pero ellos son los que disponen del dinero”, sostiene.
En este sentido, Mónica Rentería, directora de ese ente, afirma que se decidió la construcción de las UPC en zonas rurales donde no hay presencia policial y ya hay terrenos para esas edificaciones. Según Jaramillo, una de las dificultades para reconstruir las UPC es que el 80% de los terrenos donde estas se asientan no están a nombre de la Policía, sino de los moradores y entidades que los habían donado para su construcción.
Unidades de auxilio
Además de la UPC del suroeste y Tenguel, en Guayas se están construyendo puestos de auxilio en Naranjal, Daule, Salitre, Balao, Milagro y Simón Bolívar.
Cuartel Modelo del Guayas
El Centro de Atención que se edifica en el Cuartel Modelo estará listo en abril del 2009. Su costo es de $ 3 millones, que incluyen la construcción del edificio con parqueaderos y oficinas, que estaría listo en octubre. Este es uno de los 31 proyectos de infraestructura policial iniciados en el país por la Unidad Ejecutora del Plan de Seguridad.