- NOV. 08, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
No podemos seguir gastando de la misma manera.
Sorprende por eso que el Estado continúe con el bombardeo de publicidad gobiernista. Como en plena campaña electoral, se siguen difundiendo, a un costo altísimo, cuñas y avisos oficiales que no informan ni orientan. Solo propagandizan, sin ninguna sutileza, la obra del Gobierno, sin duda con miras a la próxima elección.
Quizás antes que dejar de pagar la deuda externa, como se anticipó a anunciar el Presidente de la República, convendría dejar de lado esta otra deuda que se origina en un intento poco ético de influir en la conciencia de los ciudadanos.
Durante algunos años el dinero sobró y el despilfarro pasó desapercibido. Ahora se acabaron las vacas gordas y hay que comenzar a priorizar los gastos.