Es más efectivo que destinar áreas para fumadores, donde la contaminación igual persiste.
Para evitar los efectos del humo del cigarrillo no basta con destinar áreas para fumadores. Lo más efectivo, según Eduardo Bianco, representante de Alianza para el Control del Tabaco, es liberar por completo los ambientes de aquella sustancia.
El experto, también funcionario del Ministerio de Salud de su país, Uruguay, desestima que exista un sistema de ventilación adecuado que evite el contacto del humo con las personas.
Y califica de utópico prohibir la venta de cigarrillos como medida para reducir el consumo, más bien apunta a una “desnormalización” de la práctica.
“Si fumar ayer fue normal y glamouroso, ahora hay que pasarla a lo opuesto, que el fumador sienta que hace algo que no es bien visto por la sociedad”, dijo ayer Bianco durante su disertación en el III encuentro nacional ‘Tabaco y salud’.
El experto se refirió a las políticas para el control del tabaco. Resaltó que medidas como el aumento de precio de los cigarrillos reduce el consumo, pero es más efectivo incrementar los impuestos a sus componentes.
Señaló que el fumador dependiente prioriza el consumo sobre sus necesidades básicas. También criticó a las industrias tabacaleras porque presionan a los gobiernos argumantando efectos como el contrabando para que estos disminuyan los costos.
Mencionó que Francia, con un incremento del 40% al producto, además registró un repunte de ventas en fármacos para dejar de fumar.
“Si a nivel mundial se sube solo el 10% de precio del cigarrillo, 40 millones de personas dejarían de fumar y dentro de eso se evitaría la muerte de 10 millones”, manifestó Bianco.
Se refirió al convenio de la Organización Mundial de la Salud respecto al control del tabaco, que implica la prohibición de fumar en espacios públicos, la prohibición completa de la publicidad de los cigarrillos, proporcionar mejor información al consumidor, resaltar las advertencias sobre los efectos nocivos y atender a los dependientes. Indicó que si aquello se cumple se registrarían cambios en seis meses, porque se reducirían los casos de infartos, se mejoraría la salud de empleados de bares y restaurantes, y del aire de las ciudades.
Aunque reflexionó que si en los actuales momentos, con toda la información disponible, una persona consume cigarrillos es porque necesita biológica o psicológicamente de ellos para “estar equilibrada”.
El encuentro ‘ Tabaco y salud’ concluye hoy. Lo organizan el Comité Interinstitucional de Lucha Antitabáquica, Consejo Nacional de Salud, Solca y otras entidades.
Declaración
En la cita se firmó la Declaración de Guayaquil por un Ecuador Libre de Tabaco, en la cual autoridades comprometieron su apoyo al Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo 2008–2011, del Comité Interinstitucional de Lucha Antitabáquica (CILA). El acto estaba programado ayer en el Palacio de Cristal.