Para evitar problemas con el clima y no aplazar juegos, se analizan varias opciones como realizar dos partidos en una sola jornada, acortar los días de descanso o jugar la serie en una sede neutral.
Con el ponche sobre Erick Hinske cayó el telón de la Serie Mundial. Después de 28 años de espera, con insinuaciones de una maldición y luego de un juego que sufrió una interrupción que duró 46 horas, el 29 de octubre pasado, los fanáticos de Filadelfia por fin se pudieron dar el gusto de llamarse residentes de una Ciudad de Campeones.
Los Filis vencieron 4-3 en el quinto partido del Clásico de Otoño a Mantarrayas de Tampa Bay y acumularon cuatro triunfos sobre sus rivales.
Lo ocurrido en el duelo entre Filadelfia y Tampa Bay ha generado algunas interrogantes sobre el futuro de este tipo de enfrentamientos. Es que cada vez se juegan Series Mundiales con incomodidades como la inclemencia del tiempo por el inicio de la estación invernal.
Aunque no es la primera vez que esto ocurre, se está pensando seriamente sobre su futuro. Ya hubo postergaciones y suspensiones en 17 ocasiones anteriores, por distintos motivos. Una fue suspendida por el terremoto en San Francisco, otra paralización fue una semana por los atentados del 11 de septiembre del 2001.
La próxima temporada, por la realización del Clásico Mundial de Selecciones, las finales del béisbol de Grandes Ligas se extenderán hasta los primeros días de noviembre. Hay ciudades que están más expuestas a riesgos climáticos como Boston, Detroit, Chicago, Minnesota, Milwaukee y Toronto.
Obligados por la lluvia, el frío y fuertes vientos, el quinto choque entre Filis y Mantarrayas fue pospuesto por los árbitros y se completaron los tres episodios 46 horas después, lo que provocó algunos desajustes.
Los integrantes de Tampa Bay debieron instalarse en un hotel nuevo porque abandonaron su hospedaje original para ir al estadio, pero tuvieron que permanecer en Filadelfia y ya no tenían reservación.
¿Cuántos fanáticos pudieron reorganizar sus agendas y los medios para viajar y asistir a ese partido? ¿Cuántos perdieron sus entradas del lunes? ¿Cuántos boletos se empaparon por la lluvia y se deshicieron?
Se están estudiando varias alternativas como cambiar el formato de la Serie Mundial, acortar la cantidad de partidos, hacer doble programación en un mismo día, disminuir los días de descanso o jugar la serie en una sola sede neutral, como se estila en el Super Bowl de fútbol americano. Es hora de buscar cambios y no exponerse a los caprichos del clima.