Barack Obama dijo el sábado que tras la larga campaña electoral en Estados Unidos, es momento de que los estadounidenses dejen de lado las diferencias políticas y trabajen juntos para resolver la crisis económica.
Obama, quien obtuvo una decisiva victoria contra el republicano John McCain en la elección presidencial del martes, se transformará en el primer presidente negro de Estados unidos el 20 de enero.
El senador destacó que el presidente George W. Bush y la primera dama Laura Bush lo invitaron junto a su esposa Michelle a la Casa Blanca el lunes y que el actual mandatario se disponía a hacer todo lo posible para ayudar en la transición.
"Esto habla de un reconocimiento fundamental de que aquí en Estados Unidos podemos competir vigorosamente en las elecciones y cada uno desafiar las ideas del otro, y aún así ir juntos en servicio de un propósito común una vez que la elección finaliza", dijo Obama en el discurso semanal por radio del Partido Demócrata.
"Y eso es particularmente importante en un momento cuando enfrentamos los desafíos más relevantes de nuestras vidas", sostuvo.
Obama destacó que las cifras de desempleo divulgadas el viernes mostraban un décimo mes consecutivo de declive, llevando el número total de desempleados estadounidenses a cerca de 10 millones.
"Decenas de millones de familias están luchando para descubrir cómo pagar las cuentas y permanecer en sus casas", dijo Obama.
"Sus historias son un urgente recordatorio de que estamos enfrentando el mayor desafío económico de nuestras vidas, y debemos actuar con rapidez para resolverlo", agregó.
Obama dijo que él y su consejo asesor económico de transición - un grupo de líderes de negocios, ex funcionarios de Washington y expertos económicos - discutieron los desafíos financieros el viernes en una reunión y comenzaron a desarrollar una serie de políticas para afrontar la crisis.
La fórmula del cambio
El Senador de Illinois, que excitó a multitudes en todo el país con su promesa de cambio y con ataques a la administración Bush por no abordar a tiempo la crisis económica, juró ayudar a las familias de la clase trabajadora y vencer los problemas antes de que empeoren.
Aseveró que el país "no se podía permitir esperar" para seguir adelante con sus prioridades como energía limpia, reforma de la atención de la salud, impulsar la educación y alivio tributario para las familias de clase media.
"No subestimo la enormidad de la tarea que nos aguarda", dijo Obama. "Hemos tomado algunas acciones importantes hasta ahora, y necesitaremos de más acciones durante esta transición y los meses siguientes", añadió.
"Algunas de esas opciones serán difíciles, pero Estados Unidos es un país fuerte y resistente. Sé que tendremos éxito si dejamos de lado el partidismo y trabajamos juntos como nación. Y eso es lo que intento hacer", afirmó.