No todo ha sido felicitaciones para el mandatario electo de los EE.UU., Barack Obama.
Uno de los grandes rompecabezas para las relaciones exteriores estadounidenses, China, no esperó a que Obama se siente en la oficina Oval para hacerle saber lo que espera de él. El Gobierno chino urgió al nuevo líder a que se opusiera a la independencia de Taiwán, recordándole que el tema es clave para las buenas relaciones entre los dos países.
Rusia también le envió un mensaje de advertencia. El presidente Dimitri Medvedev informó que su país ubicará nuevos misiles cerca de la frontera con Polonia, para contrarrestar la propuesta estadounidense de desplegar un sistema antimisiles en Polonia y la República Checa.
“Si EE.UU. quiere tener una buena relación con Moscú debe desechar la política exterior del presidente George W. Bush”, agregó el mensaje.