Este punto único en Ecuador, representación de la franquicia de fama mundial Swarovski, tiene tres años de brindar a sus clientes los diseños originales presentados en las últimas colecciones. Piezas únicas, exclusivas, pues generalmente no se repiten. Cada temporada tiene lo suyo, y los diseños van cambiando de tal forma que si algo llama la atención es mejor llevarlo en ese momento.
“Se lanzan dos colecciones al año, una más sutil y otra más intensa. La última, Passage of night, está dirigida a la mujer fashion, trabajadora, que se divierte, por eso la inspiración fueron la noche, las estrellas; son joyas con mucha luz”, explica Michelle Freire, la propietaria.
También señala que uno de los eventos más importantes de este año fue el lanzamiento de Signature, la nueva marca de Swarovski, que se simboliza con el cisne característico de la marca que va formando una delicada flor, y este se hace presente en las joyas y en las piezas de cuero como billeteras, llaveros y carteras.
El Swanflower es un símbolo poderoso pero sutil, llamativo y muy femenino.
Asegura que estas piezas de cristal son sumamente finas y pueden durar toda la vida, depende del cuidado. “Desde chica yo he sido fanática de estas joyas, tengo unas de muchos años y están como recién compradas. Lo importante es guardarlas en el estuche que vienen para protegerlas, no mojarlas ni echarles perfume, es mejor aplicarse este antes. Así nunca perderán su brillo y color”, dice Michelle.
Lo más importante es que hay diseños para todas, de acuerdo con la edad y el estilo. De todo precio y con garantía. Además, muchos de los adornos son piezas de colección y sirven también como detalles para recuerdos en todo tipo de evento, desde bautizos, primeras comuniones y cumpleaños.
Un producto austriaco que se reinventa año a año para cumplir los deseos de toda mujer que quiere brillar.
San Marino, planta alta