España fue invitada a participar en la cumbre financiera mundial de la próxima semana después de recibir este viernes un gran apoyo por parte de Francia, que instó a Estados Unidos a incluir a Madrid, dijeron funcionarios europeos.
El presidente francés Nicolas Sarkozy, dijo el viernes en una reunión con líderes de la Unión Europea, que haría todo lo posible para lograr que España fuese incluida en la cumbre porque sería difícil excluir a esa nación de la cumbre del Grupo de los 20, dado que España es la octava economía del mundo.
En la cumbre del G-20 de los líderes de las potencias industriales y en desarrollo, Europa ya era representada por cuatro grandes: Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia. La Comisión Europea también asistirá.
Pero España también deseaba participar y horas después que Sarkozy hizo las declaraciones, el presidente polaco Lech Kaczynski dijo que España sería invitada.
El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, había pedido ser incluido en la cumbre del 15 de noviembre, donde los dirigentes mundiales diseñarán las reformas al sistema financiero que serán incluidas a la luz de una crisis que ha afectado todo el orbe.
Eso significa cinco estados distintos, dijo Kaczynski, que dirige la principal economía de la UE en la región oriental. El líder había expresado contrariedad previamente de que Polonia no hubiera hecho un esfuerzo para ser incluida.
Estados Unidos es el anfitrión de la cumbre y quien elige a los participantes. Fuentes diplomáticas dicen que Francia ha pedido la participación de España en calidad de observador, lo que significaría que no participaría activamente en el encuentro.
Sarkozy también dio a entender que su gobierno podría cederle uno de sus dos escaños a España. Francia tiene ambos en su calidad de nación participante y presidente actual de la Unión Europea.
El encuentro reunirá a los líderes de las naciones del Grupo de los Siete, así como los de Brasil, India, China y otras economías emergentes. España, la quinta economía de la UE, afirmó que tiene mucho que aportar a la cumbre porque su sector bancario ha resistido en buena parte la tormenta financiera, aunque el estallido de una burbuja en el mercado de vivienda casi seguramente causará una recesión el próximo año.