Al parecer, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, no es el único que va a extrañar su estancia por casi una década en la Casa Blanca. La noticia también le afectó a su perro.
Barney, el aparente apacible Scottish terrier que ha sido visto deambulando por los jardines de la residencia presidencial, mordió a un reportero de la agencia Reuters, quien enseguida fue atendido y curado por un médico de la propia Casa Blanca.
John Decker, el reportero que fue atacado por Barney, no dudó en compartir con el resto del mundo las imágenes de esta experiencia presidencial.
Las publicó en un sitio de internet, donde se ve el momento preciso en que la mascota oficial de Bush muerde el dedo índice de la mano izquierda de Decker cuando él intentó acariciarlo.
En una grabación, que se la puede ver en Youtube, el periodista se declara sorprendido por la reacción del perrito. Añade que además de lavar y vendar la herida, el doctor le recomendó tomar antibióticos varios días.
"No sé qué desencadenó" el mordisco de Barney, añadió Decker. "Quizá fue la derrota republicana del martes por la noche, el hecho de que vaya a ser sustituido como 'primer perro' de América o que debí comer bacon para desayunar", bromeó.