‘Ecuador 25 años dando vueltas’ es una recopilación de la variada producción de los hermanos fotógrafos, la cual está disponible a $ 12 en librerías como Librimundi, Mr. Books y Científica.
No desean que los espectadores conozcan sus rostros porque ellos consideran que más interesante y más importante es que se valore su trabajo, es decir, los instantes de la vida citadina y rural del país que han capturado a través de su lente y que luego han presentado en fotografías en diversas exposiciones realizadas de forma individual y conjunta.
Son los hermanos Bolo y César Franco Sánchez, quienes cumplen este 2008 sus Bodas de Plata (25 años) ejerciendo la fotografía, y esta noche, a modo de celebración, inauguran una exposición con un promedio de 60 imágenes en mediano formato, en el Centro Ecuatoriano Norteamericano (CEN). La actividad es, a las 19:00, en el auditorio de la institución, situado en Luis Urdaneta y General Córdova. Cuenta con la participación de un amigo de ambos hermanos, el cantautor Héctor Napolitano, y también del grupo Guayabera Jazz. La entrada es gratuita.
Asimismo, por iniciativa del mayor de los dos hermanos, Bolo, y la colaboración del CEN, en el mismo acto se presenta el libro Ecuador 25 años dando vueltas, que es una recopilación de fotografías del país desde la década de los ochenta hasta la actualidad. En este volumen se registra el recorrido de los hermanos Franco Sánchez por diversos parajes de la Costa, de la Sierra, del Oriente y de las Islas Galápagos. Pero no solo los paisajes son protagonistas de su trabajo, también lo son la gente y los animales.
César comenta que ellos no viajan para expresamente fotografiar, no obstante, siempre llevan su cámara para registrar algún instante que les parezca novedoso. La afición de ambos por capturar imágenes surge en su niñez, cuando veían a su padre, Walter Franco Ibarbo, hacer lo mismo y luego “convertía una parte de la casa en un cuarto oscuro para revelar sus fotografías”.
Su primera cámara fotográfica Bolo la tuvo a los nueve años, cuando una chica que trabajaba en una tienda de Washington le regaló una que él quería, pero que su padre se negaba a comprarla. Mientras que la primera cámara de César se la prestó una tía.
Sus cámaras fueron por mucho tiempo de rollo, no obstante, ahora cada uno tiene una digital. La de Bolo es una Nikon D60 y la de César, una Nikon D80. Ambas capturan imágenes a color y en blanco y negro, puesto que las dos gamas cromáticas les ofrecen una variedad de contrastes y combinaciones visuales.
Estos hermanos estudiaron fotografía en EE.UU., pero con suerte distinta. César obtuvo el título de Bachiller en Bellas Artes, especialización Fotografía, en la Academia de Artes de la Universidad de San Francisco, California; y Bolo tuvo una sesión de verano en Colorado College y realizó solo tres semestres de Fotografía en New England School of Photography en Boston, Nueva York.
César menciona que con su hermano empezaron a darse a conocer en el medio de la fotografía a partir de los años ochenta cuando realizaron una serie de postales sobre el país. Además, juntos han presentado varias publicaciones con imágenes de Ecuador.
DICEN DE SU TRABAJO
BOLO FRANCO
“La fotografía la defino como la grabación de instantes de la vida. Hay fotógrafos que admiro, como Henri Cartier-Bresson”.
CÉSAR FRANCO
“Las imágenes a color y en blanco y negro proporcionan ricos resultados, pero la segunda tiene como agregado el llamado de la nostalgia”.