- NOV. 06, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Se puede interpretar este acontecimiento desde distintos ángulos. Nosotros escogemos verlo como un mensaje del pueblo norteamericano, de sus obreros y campesinos, de sus mujeres y estudiantes, de sus empleados y profesionales, que le dicen al mundo, sin tapujos, que quieren que su democracia se consolide, que están dispuestos a seguir enterrando prejuicios y que buscan un cambio profundo, como nosotros los ecuatorianos, o como la inmensa mayoría de habitantes de este planeta contagiado de pobreza, violencia y contaminación.
Estados Unidos tiene un nuevo líder que encarna un mensaje de grandes esperanzas. La suerte del mundo dependerá en buena medida de que estas se vuelvan realidad.