- NOV. 05, 2008 - Foto - Economía - EL UNIVERSO
Reunión.
Ejecutivos del consorcio petrolero español-argentino Repsol YPF aspiran a reunirse hoy con el presidente de la República, Rafael Correa, para impedir la terminación unilateral y adelantada de sus contratos de participación.
Repsol-YPF opera en tres áreas en Ecuador, dos de las cuales (el bloque 16 y Bogui-Capirón) tienen contratos de participación que rigen hasta el 2012; el Gobierno intentó cambiar esa modalidad a prestación de servicios, pero la compañía no habría aceptado.
Federico Cruz, vocero de Repsol en Ecuador, prefirió no mencionar nada en torno a los acercamientos. Dijo que las únicas voces oficiales saldrán de la matriz, en España.
Por su parte, Derlis Palacios, ministro de Minas y Petróleos, no ha sido notificado de ninguna reunión a efectuarse en la Presidencia de la República, dijo su asesora en comunicación, Andrea Coronel.
Palacios manifestó el viernes anterior que la decisión de anticipar la terminación del contrato surgió porque la firma no demostró seriedad en las negociaciones. Adujo que en marzo pasado ya hubo un acuerdo que esperaba cerrarlo en los días previos a la terminación de los diálogos, pero que Repsol se negó a concretarlo.
Contrario a ello, expuso Palacios, la contratista pidió una revisión de los aspectos económicos, que el funcionario no precisó en qué consistían.
Hoy en horas de la mañana, según Galo Borja, ministro coordinador de los Sectores Estratégicos, acudirá a una reunión con el presidente Rafael Correa, pero no está seguro si se discutirá o no el problema de Repsol.
Hasta la tarde de ayer, dijo Borja, la agenda con el Jefe de Estado no contemplaba ningún acercamiento con los ejecutivos de la empresa, aunque el lunes la secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, aseguró que ambas partes se reunirán hoy.
Las negociaciones petroleras empezaron formalmente en enero del año pasado.
DETALLES: Contrato
Renegociación
Según las normas vigentes, las empresas que mantengan contratos con el Estado deben empezar a renegociar uno nuevo o la extensión de ese, con cinco años de anterioridad a su terminación.