- NOV. 05, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
El Presidente de la República ha reconocido que él también observó ese vacío, pero que los ex constituyentes no le hicieron caso.
Igualmente absurdo es pretender, ahora, que sea una inexistente Corte Constitucional la que resuelva el entuerto. El ex presidente de la Asamblea Constituyente Alberto Acosta ha reconocido que la Corte aún no entra en funciones y que el intento del antiguo Tribunal Constitucional por ocupar esa función es ilegal.
¿Cómo hallar una solución, entonces? A través de un consenso amplio de todos los sectores, incluyendo la oposición. Una fórmula impuesta por la misma mayoría oficialista que provocó el problema, lejos de llenar el vacío solo agravará el deterioro institucional que se ahonda a medida que aparecen nuevos vacíos en la flamante Constitución.