Lewis Hamilton, flamante campeón mundial de Fórmula 1, recibió una letra de
felicitación de la reina Isabel II de Inglaterra por su histórico logro y fue
recibido como un héroe este miércoles en la sede central de su escudería
McLaren-Mercedes en Woking.
"Estoy encantada de que triunfara usted ganando el Campeonato Mundial de
Fórmula 1 para convertirse en el campeón más joven de todos los tiempos",
escribió la Reina al piloto de 23 años, que al terminar quinto en el Gran Premio
de Brasil se convirtió en el campeón más joven de la historia.
"Le envió mis más calurosas felicitaciones por su notable e histórico éxito",
agregó en su breve misiva la soberana.
Hamilton, que se proclamó campeón del mundo en un final de infarto con un
solo punto más que el héroe local, Felipe Massa (Ferrari), que ganó la carrera
en el circuito de Interlagos, fue triunfalmente recibido este miércoles en
Woking, al suroeste de Londres.
Más de un millar de empleados de McLaren se congregaron en la sede central de
la escudería para dar la bienvenida a Hamilton, que llegó al volante de un
Fórmula 1, antes de agradecer la contribución del equipo al completo en su
victoria.
"Estoy temblando como una hoja. Nunca les había visto a todos reunidos en un
mismo lugar", decía emocionado el británico, que se proclamó campeón en su
segunda temporada como piloto de Fórmula 1.
"Estoy aquí hoy para darles un enorme gracias a todos, incluidos todos los
que trabajan aquí en el horario nocturno y los fines de semana, cuando no puedo
verlos", añadió Hamilton, tutelado por el director de la escudería McLaren, Ron
Dennis, desde que siendo niño empezó a correr en karting.
"Hemos demostrado a todo el mundo que somos el mejor equipo y que tenemos el
mejor coche. Adoro este equipo y no me iré a ningún otro sitio", declaró el
primer piloto negro campeón del mundo de pilotos.
Antes, el patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, había salido en defensa
de su compatriota opinando que los reproches de quienes consideran al nuevo
campeón del mundo un "bastardo arrogante" no tienen "ningún sentido", en una
entrevista al Times del miércoles.