La elección del demócrata Barack Obama no significará un "cambio radical" de la política exterior de Estados Unidos frente a América Latina, dijo este miércoles el Presidente de la República, Rafael Correa.
"Creo que va a haber mayor atención a América Latina, pero tampoco creo que va a haber cambios radicales (...) Aspiro, sueño, con el día en que América Latina realmente no tenga que preocuparse (por) quien llegó o dejó de llegar a la presidencia de Estados Unidos", declaró Correa en una entrevista transmitida por el canal público de televisión.
En referencia a la elección de Obama como el primer presidente negro de la historia estadounidense, el mandatario destacó: "Es realmente fantástico, creo que los Estados Unidos han dado una lección de democracia, que una minoría llegue a la presidencia del país más poderoso del mundo".
"Estoy contento, parece película", enfatizó.
Según Correa, "la política exterior (de Washington) va a ser más razonable, más humana, menos imperialista".
El jefe del Estado ecuatoriano, duro crítico de la política exterior norteamericana, rechaza un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Washington y ha anticipado que no renovará un convenio que permite a Estados Unidos el uso de una base militar ecuatoriana para operaciones antidrogas, vigente hasta noviembre de 2009.