Los dirigentes mundiales no esperaron para recordarle al presidente electo de Estados Unidos Barack Obama las expectativas creadas por sus promesas de cambio en la búsqueda de soluciones a explosivos conflictos bélicos y a la crisis económica y financiera que golpea al planeta.
Presidentes y primeros ministros celebraron de inmediato lo que el presidente francés Nicolás Sarkozy calificó de "brillante victoria".
Pero las guerras en Iraq y Afganistán y la tensión con Irán sobre el tema nuclear serán prioridades urgentes de Obama, al lado de la crisis financiera que llevó a gran parte del mundo al borde de la recesión.
Los ministros de Relaciones exteriores de la Unión Europea elaboraron una carta de seis páginas con una lista de sugerencias a enviar al nuevo presidente estadounidense, en la reunión que realizaron el lunes y martes en la ciudad francesa de Marsella.
La carta aboga por la coparticipación entre iguales con Estados Unidos en asuntos claves que van desde Oriente Medio hasta la crisis financiera, dijo el ministro francés de Relaciones exteriores Bernard Kouchner.
Kouchner que celebró este miércoles a nombre de la Unión Europea la victoria de Obama, dijo que Europa espera incrementar la cooperación con Washington en Oriente Medio, Afganistán y Pakistán, en las relaciones con Rusia, así como con China y otros poderes emergentes, y aboga por una decisión multilateral en asuntos globales claves.
Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, felicitó a Obama por su elección y deseó que durante su mandato Estados Unidos se alíe con Europa para "llevar al mundo hacia un 'New Deal'".
"Debemos transformar la crisis actual en oportunidad. Necesitamos un 'New Deal' para un nuevo mundo. Espero sinceramente que bajo la dirección del presidente Obama, Estados Unidos unirá sus fuerzas a Europa para lograr este 'New Deal', por el bien de nuestras sociedades y el mundo entero", declaró Barroso en un comunicado.
El presidente chino, Hu Jintao, felicitó a Obama por su victoria en las elecciones presidenciales estadounidenses, afirmando que quiere llevar las relaciones entre China y Estados Unidos a un nuevo nivel, informó el ministerio chino de Relaciones Exteriores.
El gobierno ruso, por su parte, pidió a Obama "un nuevo enfoque" en las relaciones bilaterales.
"Podemos esperar un nuevo enfoque de Estados Unidos en todas las cuestiones importantes incluidas las relaciones con Rusia", indicó un alto funcionario de la cancillería y precisó: "Esperamos que esta renovación nos aporte soluciones más constructivas para hacer frente a los nuevos desafíos de la crisis financiera".
Sin embargo, algunos expertos consideran que Obama tiene escaso margen de maniobra para hacer importantes cambios en Iraq y Afganistán, e incluso en el campo de la economía estadounidense.
Robin Shepherd, investigador del Instituto Chatham House en Londres, dijo que Obama tiene a Afganistán como una prioridad en materia de seguridad, por lo que podrá tener problemas con Alemania por ejemplo si llama a sus aliados a enviar más tropas.
"Pienso que los países que ya están muy comprometidos en Afganistán tendrán un muy buen aliado en Barack Obama y países como Alemania van a tener problemas", dijo.
Michael McKinley, profesor de relaciones internacionales en la Universidad Nacional de Canberra, dijo que el compromiso de Obama de incrementar tropas en Afganistán fue un error. "Será uno de las grandes fracasos de su presidencia. Quien vaya a Afganistán va a perder", añadió.
Según Shepherd, Obama es "muy ambiguo en el tema de Iraq" pues inicialmente dijo que sacaría a las tropas estadounidenses antes de 16 meses, pero luego cambió para insistir que algunos soldados deben quedarse allí.
Shepherd dijo que hay problemas similares en el tema del conflicto isreaelo-palestino y en torno al resurgimiento de Rusia.
"Pienso que respecto a la política exterior en general, y en Iraq en particular, será muy difícil al comienzo para los gobiernos europeos saber con exactitud qué es lo que hará Obama", puntualizó.
Jiro Yamaguchi, profesor de política en la Universidad de Hokkaido en Japón, dijo que espera poco de Obama en el tema de la guerra, pero tiene "mayores expectativas" en materia económica.
"Espero que practique la justicia económica para revivir a la clase media y abogue por una más equitativa distribución de la riqueza", añadió.
El australiano McKinley agregó que tomará décadas reparar las estructuras de la economía doméstica y la prometida baja de los impuestos detendrá a Obama para aplicar sus planes de reforma.
"No tendrá mucho margen de maniobra... para aplicar todos los programas sociales aunque lo quiera. No se puede a la vez hacer guerras y bajar los impuestos. Sería una locura"
"A lo que los estadounidenses deben irse preparando es a que Obama será una de las mayores decepciones en la historia política estadounidense", concluyó McKinley.