Nada está perdido en Espíritu, ya que Dios sabe y Dios muestra.
Encontrar
El olvidarme de dónde puse mis llaves o mi celular, solo tiene importancia si me sucede antes de salir para el trabajo o una cita. Ni la preocupación ni la alteración me ayudan a encontrar lo que se ha extraviado, solo pueden alimentar sentimientos errados que incrementan el estrés.
De modo que antes de comenzar a buscar algo frenéticamente, hago una pausa y afirmo: Dios sabe y Dios muestra. Nada está perdido en Espíritu.
Es sorprendente que cuando estoy consciente de Dios, voy de buscar a encontrar. Pienso en donde he de buscar, y no me desespero al punto de no ver lo que está justo ante mis ojos.
Cuando mi memoria no me ayuda a encontrar algo rápidamente, sé que Dios me ayudará. Dios sabe y Dios muestra.
–Lucas 15:9
“Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, y les dice: ‘Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido”.