- NOV. 05, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Familiares de Vicente Niola Niola, de 50 años, quien falleció al ser aprisionado contra un camión recolector de basura.
Empleado de la empresa Vachagnon, aprisionado contra camión recolector en la vía Perimetral.
Tenía más de una década recolectando basura en las calles de Guayaquil con la empresa Vachagnon, pero esa experiencia no fue suficiente para que Manuel Vicente Niola Niola, de 50 años, de los conocidos “rambitos” porque a veces andan colgados de los camiones, esquive una “muerte horrible”, como la califican testigos que a las 21:45 del lunes pasado presenciaron la tragedia en la que él fue aprisionado contra un recolector.
Ocurrió en la av. Pío Jaramillo y la calle Cuatro, de la isla Trinitaria, frente a la cooperativa Luz del Guayas, unos 20 metros antes del primer puente de la vía Perimetral, cuando la víctima recogía la basura que el vecindario había acumulado sobre el parterre de ese sector.
De pronto, comentan los testigos, apareció a exceso de velocidad un carro Toyota Land Cruiser 4x4, blanco, placa PHJ-346, conducido por Julio César Parra Illescas, de 24 años, el que impactó a Niola y lo trituró al dejarlo aprisionado contra el camión con el cual ese día hacía lo que Vachagnon llama “repaso” (limpiar calles fuera de horarios de recolección para evitar acumulación de desechos).
Parra, que rodaba en sentido este-oeste y estaba acompañado por Gerardo Cevallos Cevallos, no solo iba a más de 40 km por hora –permitido en el sector– sino que estaba ebrio. En el parte de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) se adjunta la prueba de alcoholemia que le practicaron tras el accidente, la que resultó positiva: tenía 2.490 grados de alcohol por litro de sangre, cuando el máximo permitido es 0.80 grados. Mientras el conductor de Vachagnon no fue imputado.
“Estaba borrachito, por eso los otros compañeros del señor fallecido lo agarraron y después lo entregaron a los vigilantes”, refirió una mujer que no quiso identificarse pero que presenció el percance en ese sector, donde hasta ayer quedaban restos de la placa dental de la víctima, que fue recogida y entregada a sus familiares.
Manuel laboraba todas las noches en el sector sur de Guayaquil. Por eso es que compañeros como Marcos Anchundia Hernández, que trabaja de día, no lo conocían bien. Sin embargo, su muerte los había impactado, porque “es una situación a la que todos estamos expuestos en las calles. Más en esta vía, donde los choferes manejan demasiado rápido”, decía ayer y comentaba que él para protegerse coloca la carreta de basura unos diez metros antes de dónde él va barriendo, “por si un carro choca, yo creo que alcanzo a correr para salvarme”.
Mientras tanto, personeros de la empresa Vachagnon criticaron ayer que los moradores de la vía Perimetral no coloquen los desechos afuera de sus viviendas, sino que los lanzan a los parterres, lo que obliga a los recolectores a estacionarse en el centro de la avenida para que los trabajadores la recojan.
Un seguro de vida cubrirá los gastos mortuorios de Niola, único sustento de su madre.
TEXTUAL: Reacción
N.N.
TESTIGO
“Estaba borrachito (el chofer del Toyota Land Cruiser), por eso los otros compañeros del señor fallecido lo agarraron y después lo entregaron a los vigilantes”.