Ha sido una larga carrera hacia la Casa Blanca y, ciertamente, una carrera histórica. Mirando la campaña en retrospectiva, tuvimos un grupo muy diverso de candidatos que buscaron la nominación presidencial, incluyendo a Hillary Clinton, quien por poco ganó la nominación demócrata para la presidencia, y Bill Richardson, un hispanoamericano.
Esta noche, los ecuatorianos se unirán a los ciudadanos estadounidenses para observar cómo Estados Unidos hace historia. Los estadounidenses elegirán ya sea a su primer presidente afroamericano en Barack Obama, o si John McCain es elegido, tendremos a la primera mujer como vicepresidenta en Sarah Palin.
Como diplomática, no es inusual que esté residiendo fuera de los Estados Unidos en un año de elecciones. Desde mi llegada en agosto para asumir mi trabajo como embajadora de Estados Unidos en Ecuador, me ha impresionado el interés que tienen los ecuatorianos en las elecciones en mi país. Creo que es porque los dos países tienen mucho en común –son sociedades compuestas por una diversidad de culturas, razas y etnias, con ciudadanos que participan con orgullo y entusiasmo en los procesos democráticos–.
Ha sido una larga carrera hacia la Casa Blanca y, ciertamente, una carrera histórica. Mirando la campaña en retrospectiva, tuvimos un grupo muy diverso de candidatos que buscaron la nominación presidencial, incluyendo a Hillary Clinton, quien por poco ganó la nominación demócrata para la presidencia y Bill Richardson, un hispanoamericano.
En los 219 años desde que George Washington fue elegido primer presidente de Estados Unidos en 1789, el país ha crecido como democracia hasta convertirse en una en la que no hay tope que impida a los líderes con talento aspirar a la más alta posición que existe. Los estadounidenses celebramos ese hecho y también el gran privilegio y responsabilidad que compartimos los ciudadanos de todas las democracias –el poder de escoger nuestros gobiernos a través de elecciones–. Una democracia firme y vigorosa es algo que sé que los ecuatorianos valoran tan profundamente como los estadounidenses. Es el cimiento de libertad en nuestros países.
En Estados Unidos la votación no es obligatoria, por lo que es muy significativo el interés tan grande de los votantes este año como lo evidencia una votación anticipada sin precedentes. A medida que se incrementaba el fervor en los últimos meses alrededor de la votación de este año, los votantes estadounidenses se concentraron en analizar detenidamente la historia personal y las plataformas políticas de los candidatos. Durante el año, los estadounidenses se reunieron en cafeterías, auditorios escolares, salones para veteranos y centros comunitarios para conocer a los candidatos, analizar los problemas y considerar quién debía ser el próximo líder de Estados Unidos. Los votantes estadounidenses continúan teniendo esperanza en el futuro a pesar de los problemas económicos actuales. Los estadounidenses buscaron un líder que demuestre tener la capacidad de reconocer y resolver los desafíos que enfrentará el país.
Ecuador es un socio importante de los Estados Unidos y estamos trabajando juntos en una amplia gama de asuntos. Nuestra amistad se basa en los firmes vínculos entre nuestros países y nuestros pueblos y sé que durante los próximos años continuaremos compartiendo lo mejor que cada país tiene para ofrecer. Estoy segura de que el nuevo Presidente de Estados Unidos reconocerá estas relaciones positivas, cimentadas en valores y objetivos compartidos.
* Embajadora de Estados Unidos