- NOV. 04, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Preguntamos esto porque el Gobierno se negó primero a recibir las armas que le ofreció el Municipio de Guayaquil y luego las aceptó; se rehusó a utilizar la nueva cárcel que construyó la Corporación de Seguridad Ciudadana y finalmente tuvo que ceder; y aun así, el discurso oficial –sobre todo del Ministerio de Gobierno– insiste en una supuesta rivalidad con el Cabildo que solo beneficia a los delincuentes.
Ya no solo Guayaquil reclama una lucha mejor organizada contra la delincuencia. Manta, Milagro, Esmeraldas y otras ciudades han sido escenarios de protestas por esta preocupación. A todas se las debe atender, pero en el caso de Guayaquil hay una experiencia acumulada en el Cabildo que no se la puede menospreciar. Si se rectificó en una parte, ahora hay que hacerlo con el todo.