- NOV. 04, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Se llama Vicente Pozo y vive desde hace 21 años en la provincia peninsular.
Ingresar al restaurante Kioto Sushi Bar, del hotel Barceló Colón Miramar, en Salinas, provincia de Santa Elena, es llegar a un local japonés.
Esto por la decoración, la música, el vestuario de los empleados y, sobre todo, por la gastronomía que el sitio ofrece.
Con la carta en la mano y la explicación de lo que contiene cada plato, los comensales hacen su pedido. Ahí empieza el trabajo del chef Vicente Pozo García, un pueblovejense de 33 años que desde hace 21 decidió radicarse en Santa Elena, con la intención de desarrollar su vocación: cocinar.
Aunque dice que su especialidad es la parrillada, es un experto en comida asiática, como lo demostró el fin de semana pasado en el Kioto Sushi Bar. Las órdenes llegaron una tras otra y él las despachó cuidando los detalles y la presentación de cada plato, en medio de rituales gastronómicos, música suave y olor a mariscos.
Las especialidades de la casa son el roll de anguila especial y el anguila tempura roll, también es parte del menú el exótico uzusukuri (láminas de pulpo con aderezos y vegetales).
Pozo expresa que los mariscos que más se utilizan son los atunes rojo, blanco y el de cola amarilla, salmón, macarela, anguila, canicama (crustáceo similar al cangrejo) y lenguado.
“El 90% de los productos es importado desde Bolivia, Chile o Canadá”, asegura.
Entre los importados se encuentran las algas deshidratadas para preparar sushi. “Ya está procesada para este tipo de trabajo”, indica Pozo, cuyo gusto por la cocina nació en su niñez cuando ayudaba a atender la panadería de sus padres, en su natal Puebloviejo, Los Ríos.
Como anécdota cuenta que cuando hizo la conscripción lo pusieron a trabajar en la cocina, pero como le gustaba no se le hizo difícil, ya que “aprendo viendo”, asegura Pozo, quien además se ha capacitado con otros chefs del país.
Mientras recibe más pedidos y conversa en un tono muy bajo se limpia las manos con una toalla e inmediatamente procede a tomar un pedazo de alga, con la cual forma el enrollado para lo que será un sushi california maki y luego un sushi philadelphia maki.
Son las 22:00 de un viernes y el olor a mariscos se hace cada vez más fuerte, Pozo agiliza las manos y termina de elaborar y decorar el pedido de un sushi, en el que imperan el cangrejo, queso crema, espárragos, aguacate y arroz.