Entre el pasado 24, 25 y 26 de octubre se registraron en la capital ecuatoriana 12 atracos a inmuebles, lo que dejó pérdidas de 131.200 dólares.
En el 45% de los casos los ladrones forzaron las seguridades de las viviendas y se sustrajeron electrodomésticos y joyas.
Según cifras del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC) desde enero hasta septiembre de este año se contabilizaron 3.251 robos a viviendas, 2.684 a empresas y 279 a locales comerciales.
Paco García, director del Observatorio Metropolitano, sostuvo que otro de los delitos frecuentes es el asalto a mano armada a transeúntes, según un estudio de la entidad.
“Este tipo de atraco es el que más ha incidido para que el 37% de la población haya sido víctima de la delincuencia, por lo menos en una ocasión”, dijo.
Aclara que los delincuentes que operan en la capital se dieron cuenta que el delito menor, aquel que deja una ganancia máxima de $ 200, es mejor negocio que el planificado.
El informe de la OMSC señala que hasta septiembre de este año se registraron 7.500 asaltos denunciados en Quito.
La mayor parte se suscitó por las noches, de lunes a viernes, y en la zona de La Mariscal. Otro sector vulnerable es el centro, sitios como San Juan, La Marín y la Terminal Terrestre.
El estudio del Observatorio indica que los asaltos planificados no son frecuentes en la capital, pese a que en el último mes se han registrado dos.
El más reciente se realizó a la agencia del Banco Pichincha en la av. 12 de Octubre y Francisco Salazar, en el norte de la ciudad. Cuatro individuos, tres de ellos vestidos de policías y uno de guardia privado ingresaron al local y se sustrajeron $ 100.000 que iban a depositarse en los cajeros automáticos.
El Grupo de Apoyo Operacional de la Policía Judicial de Pichincha investiga el robo pese a que, según el coronel Jorge Jiménez, el banco no ha puesto la denuncia.
El otro atraco sucedió el 30 de septiembre. A la 01:00 de ese día 15 delincuentes asesinaron a Cristian Andrés Franco Pilataxi, de 23 años, conductor de un camión que transportaba medicinas, y a Johnny Luis Bonilla Jiménez, guardia, que custodiaba la mercadería.
Las víctimas fueron interceptadas en el redondel de Zámbiza. Los delincuentes iban a sacar el vehículo de Quito por la Panamericana Norte, pero la Policía lo impidió.