Alrededor de 40 personas, en su mayoría niños, murieron a causa del cólera en la provincia de Manica, en Mozambique, informaron este lunes funcionarios de salud.
En tanto, nueve personas fallecieron por un brote de la enfermedad en la capital de Zimbabue.
"Puedo confirmar que 40 personas murieron de cólera en los últimos cuatro días y esta cifra posiblemente aumentará debido a la cantidad de personas que están buscando asistencia. Otras 130 personas fueron hospitalizadas", dijo a Reuters el director de salud provincial de Mozambique, Quinhas Fernandes.
"Los primeros casos fueron detectados el viernes y hasta esta mañana (de lunes) hemos registrado 40 muertes debido a la enfermedad. Sospechamos que más personas que han bebido agua de la laguna podrían morir o sufrir diarrea severa", añadió Fernandes.
Las autoridades señalaron que la mayoría de las víctimas mortales no alcanzaba los 14 años.
El Gobierno envió a un equipo de expertos para investigar el brote y las muestras recogidas ya fueron transportadas a un hospital de Beira para su análisis.
Manica es una de las cuatro provincias en el valle de Zambezi que fue devastada por inundaciones graves a principios de este año.
Por su parte, medios estatales de Zimbabue informaron que el país del sudeste africano está luchando contra un brote de cólera que causó la muerte de nueve personas en Harare, mientras los residentes enfrentan una grave escasez de agua.
"Este es el peor brote de cólera en Harare y estamos trabajando para diseñar estrategias y combatir la enfermedad", aseguró el ministro de Salud, David Parirenyatwa, en declaraciones recogidas por el diario Herald.
Una crisis económica ha dejado a los residentes de la ciudad con el alcantarillado roto, la basura sin recoger y cortes severos de agua, lo que provoca que muchas familias desesperadas busquen agua no potable en pozos sucios.
Parirenyatwa señaló que las autoridades aplicarán grandes dosis de cloro a los pozos para tratar de hacer más segura el agua.
Al menos 13 personas murieron por cólera el mes pasado en Chitungwiza, a 30 kilómetros al sur de la capital Harare, después de que la ciudad se quedara sin agua durante más de una semana.